@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon


Os presento mi lugar de trabajo, en el que me paso las largas mañanas enteras.

Cuando comienzo, me gusta imaginar un cuerpo normal, perfecto, tendido boca arriba sobre esa mesa. Con la simple ayuda de un bolígrafo, algunos rotuladores y un lápiz bicolor, inflijo a ese cuerpo todo tipo de torturas en forma de síntomas molestos, que suelen acabar llevándolo a la muerte.

Bromas aparte, así es estudiar Medicina. Esta ciencia implica conocer de cerca el dolor y el sufrimiento, y aceptar que en muchas ocasiones la única terapia posible es el consuelo.

Os voy a contar un secreto: he estado en todo tipo de operaciones desagradables, y en las prácticas de Anatomía vi cadáveres cortados de las formas más inverosímiles. Nunca tuve ni una arcada. Sin embargo, soy incapaz de ver esas películas gores en las que los crímenes y las mutilaciones están a la orden del día; me dan sudores fríos y lo paso muy mal.

Creo que la razón de esto es que no soporto que el dolor que todos los días se ve en los hospitales se convierta una forma de ocio.


Diez películas que recomiendo (VI): Rebeca de Alfred Hitchcock

No es sólo una bonita película romántica, sino que constituye todo un estudio sociológico.

Ella es la protagonista, pero no es Rebeca: la chica de la foto ni siquiera tiene nombre. Es la segunda esposa de Maxim de Winter, buena, sensible y bien intencionada; sin embargo, no puede competir contra el carisma de la fallecida Rebeca, la que fue primera mujer y que no llega a salir en la cinta. Por lo que nos cuentan de Rebeca, parece que en vida era un ser bastante venenoso y vengativo, que sin embargo, poseía grandes habilidades sociales.

Hitchcock nos habla en Rebeca de uno de los atributos humanos más injustos de todos: el carisma. Da igual que seas maleducado, borde o cruel; si tienes carisma, la sociedad te perdonará cualquier cosa y caerás bien. Si careces de esta virtud, puede que seas buena gente, pero desengáñate: nunca serás el alma de la fiesta. Es posible incluso que nadie te eche de menos.

Mi mensaje de hoy lo puedo expresar incluso de forma más cruda: sin carisma eres un mierda. Sin embargo, no desesperes, no lo tienes todo perdido. Aunque se trata de un talento prácticamente del todo congénito, el carisma se puede potenciar, el problema es que nadie sabe cómo. Supongo que la mejor manera de descubrirlo es el método de ensayo y error.

Un año más

29.07.2007


No comí tarta, pero a falta de comida redonda, encargamos pizzas.

No había 24 velas, pero con las que tenía pude formar un 24 con números romanos: XXIV.

No pudiron venir algunos, pero estuve con bastantes.

No hubo regalos caros, pero todos fueron hechos con corazón.

Y es que no siempre se puede tener todo, pero se puede ser muy feliz con lo que te da la vida. Gracias a todos por un cumpleaños maravilloso.