@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

…y se marchó…

30.09.2007


Lo que no sabemos es si le pondrá al barco “Libertad“.

Irse de Erasmus debe ser una experiencia muy enriquecedora, pero algo extraña. Es como si al leer un libro le arrancas los capítulos centrales y metes páginas de un segundo libro completamente diferente del primero.

Las mentes abiertas se sentirán encantadas con la llegada de nuevos personajes y aventuras. Sin embargo, las personas sentimentales echarán de menos sus aventuras cuando acaben de leer estas páginas de nueva inclusión, y pueden desorientarse cuando al volver al antiguo libro comprueben que le faltan hojas.

Y los que somos arrancados no podemos evitar sentirnos un tanto melancólicos al llegar el día de la partida de /rocioalma.


Cuando los niños juegan al tres en raya, su propósito es conseguir alinear tres fichas en un tablero de 3×3 antes que su adversario. Si bien existen estrategias en el juego, éstas no son de gran dificultad.

Los adultos, para complicar las reglas, juegan con un número mayor de fichas; las fichas son en realidad cada una de las tareas asignadas para ese día. No sólo tratan de alinearlas en su agenda con la finalidad de aumentar su eficacia, también intentan organizar las de sus adversarios para lograr una mejor organización.

Este juego del n en raya es un juego diario e inmortal, en el que por fin la colaboración entre los jugadores es la clave para el éxito personal.


23ª edición del viernes frikie-médico

El corazón de la tetralogía de Fallot es un corazón malformado; es decir, que desde el nacimiento tiene una forma especial. Concretamente, este corazón tiene cuatro diferencias en comparación con un corazón normal.

Con un poco de imaginación podemos comparar el carril bici con el ventrículo derecho, que es más pequeñito, y la calzada con el ventrículo izquierdo, más ancho y rápido.

La primera de las malformaciones consiste en que la salida del ventrículo derecho es estrecha, es la llamada estenosis pulmonar. Esto lo podemos asemejar a la estrechez que el carril bici hace a la altura de San Hermenegildo. Esta estrechez hace que la sangre, o en nuestro caso los ciclistas, se acumulen para pasar por este lugar, originando la segunda malformación: la hipertrofia (el aumento de tamaño) del ventrículo derecho.

Pero hay más. En nuestro corazón malformado, los ventrículos izquierdo y derecho están comunicados. Esto hace que cuando ya hay muchos ciclistas esperando para pasar por la estrechez, se bajen a la calzada y sigan por allí su camino. Ésta es la tercera malformación y se llama comunicación interventricular con síndrome de Eisenmenger.

La cuarta y última anomalía consiste en que al final, estén los ciclistas en el carril bici o en la calzada, es decir, en el ventrículo izquierdo o en el derecho, prefieren ir a cualquier parte del cuerpo en vez de ir al pulmón, lo cual se conoce como acabalgamiento de aorta y puede llegar a ser muy problemático porque mezclamos los ciclistas (sangre no oxigenada) con los coches (sangre oxigenada), llegando sangre pobre en oxígeno a todo el cuerpo.

En resumen, del corazón acaba saliendo una sangre mezcla de sangre con oxígeno y sangre sin oxígeno que tiende a asfixiar al sujeto que sufre tetralogía de Fallot. Todo el mundo lo dice: lo que asfixia a nuestra ciudad es el tráfico caótico.