@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon


Me está ocurriendo que, mientras que atiendo a algunas pacientes, pierdo los termómetros.

A veces me planteo si estas señoras me los están robando, pero siempre me da vergüenza preguntarselo.

Mi plaza MIR

08.04.2008


El sistema consiste en que el Ministerio oferta una serie de plazas, que van siendo ocupadas por los opositores según el número que obtuvieron en su examen MIR.

Este año, han llamado a la número 1, que ha elegido Neurología en Navarra. Desde este momento, esa plaza queda ocupada y no puede ser elegida por nadie más. Evidentemente, cuanto menor es tu número, puedes escoger entre un mayor número de plazas.

Aunque cualquier opositor tiene derecho a elegir la plaza que prefiera, la verdad es que los primeros números tienden a elegir algunas especialidades muy concretas: Cardiología, Dermatología, Cirugía Plástica, Pediatría, Neurología y Anestesia; quedando otras para los que tienen números superiores.

Yo concursaba con el número 603, una posición que aunque no es excelente, permite elegir entre casi cualquier especialidad en casi cualquier sitio. Por eso estaba muy tranquilo: la plaza que yo quería, por la que yo había estado estudiando, normalmente se ocupaba a partir del número 1100 y en la historia del MIR nunca nadie la había escogido con menos de un 750.

A las once de la mañana me avisaron de que alguien anterior a mí la había ocupado. Alguien con un número inferior al 150. Mi primera impresión fue que debía ser un error: las personas con números tan bajos tienden a escoger plazas en los hospitales de las grandes ciudades y en especialidades de renombre. Pero no era un error. Eso quería decir que ya sólo había una plaza para mí y que tenía que rezar por que esa plaza que aún quedaba no se le antojara a ninguna de las 450 personas que elegían antes que yo.

Evidentemente, me puse nervioso, porque si se agotaba mi especialidad en Sevilla, mi siguiente destino era Madrid, y en ningún momento me había planteado que mi vida durante los siguientes cuatro años transcurriría en la capital. Es más, ni siquiera conocía los hospitales de esa ciudad. Así que me fui al puesto de información para turistas, pedí un mapa de la ciudad y le dije a la chica que marcara la situación de los principales hospitales: 12 de Octubre, La Paz, Ramón y Cajal.

Pero tuve suerte, y nadie más pidió plaza en Sevilla hasta que me llegó el turno. Sin embargo, justo antes de que me tocara a mí escoger, es decir, entre el 602 y el 603, la presidenta de la mesa realizó una observación preocupante.

Por favor, cuando ustedes suban a la mesa, hagan el favor de indicarnos su destino con voz más alta. El miedo que ustedes traen hace que hablen tan bajo cuando suben aquí que hasta a nosotros mismos nos cuesta trabajo entender lo que están solicitando. Una vez que a ustedes les toca escoger, ya nadie puede robarles su plaza, así que no tengan miedo.

Después de esta aclaración, el siguiente en elegir fui yo, y pronuncié con voz alta y clara: OTORRINOLARINGOLOGÍA.

¡Qué bien lo ha hecho este chico, así da gusto! -comentó la presidenta de la mesa ante todos los presentes. Claro, como va a ser Otorrino…

Lista de reserva

03.04.2008


Estoy elaborando una lista con las plazas MIR que me gustan. Aunque hay una plaza concreta para la que he estado estudiando, puede suceder que ésta se le antoje a cualquiera de los que eligen antes que yo; en ese caso tengo que tener claro cuáles son mis alternativas.

Priorizar las plazas de reserva no se parece para nada al ejercicio de preescolar de ordenar números de mayor a menor. Cada una de las alternativas tiene sus ventajas e inconvenientes y por lo tanto oscilan en mi lista en función de mi estado de ánimo.