@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Siempre se me olvida algo. La última vez que estuve en Marbella, olvidé el pijama; en Lisboa y en Venecia, el cepillo de dientes; en Roma, la ropa de abrigo. Tengo que asimilar que mañana, a estas horas, cuando esté en Estambul, seguramente echaré algo de menos.

No me preocupa mucho. Petra, una antigua compañera de viaje, me enseñó el binomio mágico para recorrer el mundo: “Passport-Money”.

Si llevas un pasaporte en regla y suficiente dinero encima, nunca tienes problema viajando -decía.

Hasta ahora, siempre he conseguido volver sano y salvo a casa, quizás porque siempre he vigilado mucho en el extranjero tanto mi dinero como mi pasaporte.

Estimado doctor:

Le informamos que sus comunicaciones “Osteoma del aditus mastoideo como hallazgo casual en un paciente con colesteatoma” y “Meningitis por Haemophillus parainfluenzae en contexto de sinusitis etmoidoesfenoidal” han sido aceptadas para ser presentadas en el Congreso Nacional de Otorrinolaringología.

En breve contactaremos de nuevo con usted para confirmarle el día en el que tendrá que acudir a Madrid para defender su comunicación.

Atentamente.

-Bueno -pensé- ya tengo algo a lo que dedicar mis vacaciones… …a estudiar para no hacer mucho el ridículo en ese congreso.

Llamo a Manu ayer a las 21:05.

-Hola Manu.
-Hola.
-¿Cómo estás? ¿Qué tal tu noche de ayer?
-Bien ¿y la tuya que tal?
-Bien…
-¿Sólo bien? ¿No me cuentas nada más?
-No… bueno en realidad no hay mucho que contar…
-¿No?
-No. Desde anoche ya se ha acabado todo.
-Ah, vaya, lo siento.
-Sí… bueno, yo te llamaba por si te apetecía quedar esta noche para tomar una cerveza.
-Ay, es que ya he quedado.
-Ah, bueno, pues no pasa nada, ya nos tomamos la cerveza otro día.
-Pero, ¿estás bien?
-Sí, sí,… hombre, tampoco es que esté dando saltos de alegría, pero no estoy demasiado mal.
-Es que me sabe mal dejarte así…
-No te preocupes, ya quedamos otro día la semana que viene, que tengamos más tiempo.
-Bueno, hasta luego.
-Adios, un abrazo.

Me llama Manu a las 21:10.

-Voy para tu casa. Llevo la moto y dos cascos. Vístete que nos vamos a tomar una cerveza al centro.

Manu vino a mi casa con la moto y dos cascos. Compramos pescaíto y cervezas y nos lo comimos literalmente tirados en la calle, en las escaleras del Archivo de Indias que dan a la Catedral, viendo a los guiris pasar. Fue una noche deliciosa, de esas noches de verano en las que sopla aire fresquito. Para recordarla, hice esta foto de recuerdo.