@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Estás dentro de 2. Hoenn

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Capítulo 2×12

-¿Y el contrato está bien?
-Está bien. Está bien. Desde luego está mejor que cualquier cosa que pudiera haber encontrado por aquí.
-En una ciudad nueva, en un país nuevo.
-¿Te enfada eso?
-Me alegro por ti. Pero me enfada la situación. Me enfada que uno de los mejores expedientes de nuestra universidad se tenga que ir, tenga que emplear su talento para el bien de otros; que la educación que se invirtió en ti no la vayamos a disfrutar.
-Pero es lo que hay hoy en día.
-Ya.

Silencio.

-El club de entrenadores Pokémon no va a ser lo mismo sin ti. ¿Quién se encargará ahora de los Pokémon de agua?
-Pero el club puede seguir abierto por internet. Eso no tiene por qué cambiar.
-No es sólo el club, es todo lo que ha conllevado el club en estos… ¿cuántos? ¿cinco años? ¿Te acuerdas de cuando te enseñé a nadar? No era admisible que un experto en Pokémon de agua no supiera nadar.
-Ni la cantidad de fotos que nos hemos echado después de los combates para que las publicaras en el blog en los lugares más inverosímiles de la ciudad.
-¿Y de la época de Perdidos? ¿Cuando nos hicimos los polos de la iniciativa Dharma?
-O de cuando vimos la saga de Harry Potter.
-Ni de tu apoyo mientras que yo estudiaba el MIR.
-Ni de cuando programamos juntos el blog sobre energías renovables.
-O de las noches de verano en la Alameda resolviendo problemas de matemáticas.
-El Evento Blog España, el MangaFest,…
-Los días de discotecas hasta las tantas.
-Cuando trabajaba dando clases de Step y os colaba en el gimnasio.
-Cuando te llamaba a las tantas de la noche porque me remordía algo en la conciencia.
-Los correos sobre dudas médicas.
-Y todo eso se acaba porque aquí no hay trabajo para ti. Por esta jodida crisis de la que no tenemos culpa ni tú ni yo.

Se marchó por una de las bocacalles de la Alameda, con su Magikarp y su Staryu. Era una noche fría y húmeda de invierno. Te vamos a echar de menos, Vientoblanco.

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Capítulo 2×11

Dentro de nuestro viaje por Hoenn, ya era hora de despreocuparse por unas horas de crisis, huelgas y consejerías. Para ello, me dirigí, junto con otros entrenadores de la región hacia el sur, hasta llegar a Ciudad Férrica con motivo de la 1ª edición del campeonato Pokémon del Mangafest.

Allí estábamos un total de 64 entrenadores para disputar el título de campeón local y coincidimos varios entrenadores de Kanto, como Vientoblanco, de Ciudad Celeste, o Giz, de Pueblo Paleta. También se unieron otros entrenadores de Hoenn, como Blanca, de Pueblo Lavacalda, o Fidel, de Pueblo Pardal. Y tampoco faltaron viejos conocidos, como Aru, de Pueblo Azuliza; Jonathan, de Ciudad Fayenza; Vicen, de Ciudad Olivo o Moira de Ciudad Engobe.

Se trataba de una elimatoria a través de combates de seis contra seis. Para eso, yo preparé a mi equipo clásico, sustituyendo a mi Gloom por un Krookodile, dado que Gloom no había evolucionado completamente y adolecía de muchas debilidades.

El primer combate lo realicé con una chica joven, llamada Sara. Mi primera sorpresa fue que, en un combate seis contra seis, no se puede elegir al Pokémon inicial, saliendo por error mi Porygon-Z, una de mis últimas bazas. No obstante, fue una sorpresa afortunada, porque Sara sacó un Dragonite. Mi Porygon-Z conoce rayo hielo, ataque frente al cual Dragonite posee una debilidad doble, por ser dragón y volador. Dragonite no aguantó el primer asalto. Tras varios cambios por parte de Sara, saqué a mi Krookodile y, utilizando el afilagarras, potencié mi ataque. Krookodile debilitó a cuatro de sus Pokémon, a un Tyranitar entre ellos y, gracias a su habilidad autoestima, se convirtió en una máquina difícil de parar. Sú último recurso fue un Emboar. Ese detalle me gustó: se veía que Sara estaba jugando con su Pokémon starter. Sin embargo, fue incapaz de resistir el ataque terremoto de mi Heracross. Gané el primer combate por 5 a 0 y pasé a la siguiente ronda.

 

 

El segundo combate fue contra un adolescente llamado Guillermo. Yo ya había corregido el error de sacar primero a mi Porygon-Z y comencé con mi Crobat. Sin embargo, Guillermo me sorprendió con un Weavile. Weavile es uno de los pocos Pokémon más rápidos que Crobat. Weavile comenzó utilizando una mofa, enfadando a mi Crobat e impidiéndole utilizar su rayo confuso. Crobat aguantó poco los ataques de hielo de Weavile y saqué a mi Swanna. Guillermo cambió a Weavile por Espeon. Decidí continuar con mi estrategia de “annoyer” enamorando al Espeon, dado que mi Swanna es hembra y su Espeon era macho. Error. Olvidé que la habilidad oculta de Espeon es Sincronía, por la cual Espeon dejó de estar enamorado y enamoró inmediatamente a mi Swanna. Tras debilitar a cuatro de mis Pokémon, mi Chandelure debía enfrentarse a su Jellicent, pero debido a la superioridad del agua frente al fuego, decidí rendirme y perdí el combate 6 a 2.

 

 

En resumen, estuvo muy bien. El nivel era alto y me sentí orgulloso de pasar a la segunda fase. También me gustó perder contra un equipo justo y sin Pokémon legendarios. Espero que éste encuentro sea el primero de muchos.

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Capítulo 2×10

Gran parte de la vida es consecuencia de las decisiones, pero otra parte nada despreciable es el resultado de decisiones tomadas al azar. En aquella altura del mapa, el camino se bifurcaba a izquierda y derecha; y yo me decidí por la izquierda sin tener muy claro que aquel camino fuera mejor que el otro. En efecto, ambas sendas tenían el mismo aspecto: tierra yerma y árboles adaptados a la sequedad del entorno.

Según el plano de la zona, tras cruzar un puente de madera que sorteaba un pobre arroyo, debía encontrarse un caserón de gestión de datos de Pokémon. Como sabe cualquier entrenador, por cuestiones de seguridad, el número máximo de Pokémon con los que se puede viajar es de seis. El resto de Pokémon que se tengan, deben ser convertidos en código de programación y almacenados en ordenadores. Desde estos ordenadores, un Pokémon puede ser recuperado en cualquier momento, siempre que no se lleven encima más de seis.

En cada región del mundo Pokémon, existen caserones destinados a almacenar los millones de Pokémon que poseen los entrenadores de la zona. Estos caserones tienen el aspecto de casas normales, pero en su interior existen servidores de datos para que cada entrenador pueda recuperar a su Pokémon desde cualquier ordenador.

La encargada de gestión de datos de Hoenn se llama Aredia. Sin embargo, cuando entré en su casa, no era Aredia quien custodiaba los datos; sino un chico del sur llamado Fidel.

Fidel era conocido en la comunidad de entrenadores por su habilidad en los combates on-line. Había perfeccionado una estrategia ofensiva consistente en llenar de espinas la cancha de combate con sus Pokémon y, tras esto, generar fuertes vientos en el campo que forzaran a los Pokémon rivales a moverse por el terreno, clavándose las espinas del suelo y debilitándose. Pero no era este el motivo por el que Fidel se había hecho conocido, sino porque sabía como generar un Pokémon de la nada, escribiendo su código de programación en un ordenador. Tras haberlo escrito, tan sólo había que ir a recuperarlo para obtener un Pokémon de carne y hueso.

No me dijo ni hola; sólo me preguntó.

-¿No llevarás encima a algún Pokémon de primera generación, verdad?
-Siempre llevo encima a mis Pokémon de primera generación.

Los entrenadores más veteranos, los que empezamos a jugar en la década de los noventa, fuimos castigados con una ley llamada “Ley de incompatibilidad de trasvase“.

Según esta ley, los Pokémon de primera y segunda generación no pueden ser trasvasados a la tercera ni a ninguna de las posteriores. Actualmente, la quinta generación de Pokémon, que es la que se utiliza en los torneos oficiales, admite Pokémon de la tercera, la cuarta y la quinta generación; pero los Pokémon de primera y segunda deben ser abandonados para no poder ser utilizados nunca más.

Mis pokémon de primera generación son una reliquia en un viejo cartucho de GameBoy que ya no puede utilizarse en modo multijugador.

-¿Qué haces?
-Se llama máquina 1A5. Acabo de perfeccionarla y está a punto para ser utilizada.
-¿Para qué sirve?
-Sirve para transformar Pokémon de primera generación en pokémon de quinta generación. Lee el código de programación de ese Pokémon viejo y lo renueva para que pueda ser utilizado en los combates actuales.

No pude aguantar las ganas de revivir a mis viejos pokémon monocromos. Introduje mi cartucho de Pokemon Amarillo en la máquina y, después de años de inactividad, apareció Fearing, mi viejo Fearow, dispuesto para jugar de nuevo en las plataformas actuales.


A continuación se explica el funcionamiento de la máquina 1A5 para los entrenadores que deseen revivir a sus viejos pokémon. Aviso de que requiere conocimientos básicos de mecánica Pokémon.

1. Calcular a partir del valor de especial de un pokémon de Primera Generación, el valor de ataque especial y defensa especial que tendría en la quinta generación. El cálculo se simplifica utilizando los stats base de estas tres características y haciendo reglas de tres. Los stats base de la primera generación pueden ser encontrados en viejas Pokédex que aún contengan datos antiguos, como la de Pokémon Dungeon. Una vez que se conocen los tres valores base, se realizan reglas de tres que permitan el cálculo de las nuevas variables.

Queremos transportar de la primera generación a la quinta a mi Tangela, que se encuentra en nivel 51. El valor de especial de mi Tangela es de 129 puntos. El valor base de especial de un Tangela es de 100 puntos; el valor base de ataque especial de 100 puntos y el valor base de defensa especial de sólo 40 puntos. Por tanto, los valores totales de ataque especial y defensa especial realizando reglas de tres para mi Tangela serían de 129 puntos y 52 puntos aproximadamente. Dichos valores pueden consultarse en la vieja Pokédex de Pokémon Dungeon.

2. Calcular los IVs del Pokémon. Para ello utilizaremos la calculadora de IVs de Pokéxperto. Para usar dicha calculadora, hay que seleccionar el Pokémon, el nivel en el que está y asignarle una naturaleza a nuestro antojo (en la primera generación los Pokémon no tenían naturaleza). Tras esto, hay que introducir los valores de las estadísticas de nuestro Pokémon (las que aparezcan en el juego de GameBoy) y los EVs del Pokémon. Como seguramente desconozcamos los EVs, asumiremos que éstos han sido repartidos homogéneamente y que cada característica posee 85 EVs de valor. Tras esto calculamos los IVs.

3. Ahora necesitamos el Programa PokéGen, que puede ser descargado desde este enlace. Este programa se ejecuta bajo Windows y sirve para crear Pokémon a nuestro antojo. No hay versión para Mac, aunque se ejecuta sin problemas bajo Wine (no bajo Parallels). Cuando se cree el Pokémon, hay que ser especialmente cuidadoso en que el origen del Pokémon sea coherente con el nivel del mismo y con la zona en la que fue encontrado.

En el caso de mi Tangela, lo programaremos diciendo que proviene del juego Verde Hoja, en Kanto, y que fue encontrado a nivel 17. En el juego original de Verde Hoja existen, efectivamente, Tangela salvajes en Kanto que pueden ser capturados a nivel 17.

4. Calcular una PID (Pokémon ID) válida para el Pokémon. Para ello, iremos a la pestaña de PokéGen llamada Principal y le pediremos al programa que nos la calcule usando el botón que aparece junto al cuadro de diálogo. Es posible que el programa tenga que modificar alguno de los IVs que habíamos calculado con la calculadora de Pokéxperto. Una vez que tengamos una ID, guardamos el Pokémon en una carpeta.

5. El último paso es entrar en Pokécheck. Pokécheck es un servicio Pokémon en el que nos abriremos una cuenta gratuita y subiremos el Pokémon que habíamos creado y guardado con PokéGen. Lo primero que hay que realizar con Pokécheck es un análisis de legalidad del Pokémon para ver si existen errores en el Pokémon que hemos generado con PokéGen.

Si no existen errores, seguimos las instrucciones de Pokécheck y cambiamos la DNS que usa el juego de Pokémon Blanco y Negro para conectarse a internet. Tras haberlo hecho, la próxima vez que entremos a la GTS recibiremos una Pokéball, dentro de la cual aparece nuestro ansiado Pokémon de primera generación, pero actualizado para la quinta.

PD: No estaría de más comprobar que el pokémon no está corrupto. Para ello sólo hay que entrar en el Emparejamiento Aleatorio por Internet del juego. Si nos deja entrar y comienza a buscar contrincantes, el Pokémon funciona a la perfección.