@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Estás dentro de 1. Johto y Kanto


Queridos lectores:

El motivo de esta carta es comentarles mi ausencia temporal de este blog. Comencé a escribir hace un año exactamente y durante este tiempo he estado realizando actualizaciones diarias ininterrumpidas. Ustedes se merecen un descanso, y yo también.

Tengo que pensar en los contenidos de la próxima temporada; soy una persona muy exigente y no quiero hacerles perder su tiempo con cualquier cosa. Llegarán nuevas series y continuarán las anteriores que todavía no lo hicieron: más Medicina Frikie y mis aventuras en Hoenn.

Por cierto, no sé si recuerdan que desde el mes de abril comencé a entrenar a un equipo Pokémon para participar en la liga añil. Me presenté a ese campeonato, donde había unos ocho mil entrenadores que venían de casi todas las partes del mundo. Todos se habían preparado para este torneo con gran ahinco y la competencia era notable. Pese a todo, quedé el número 598; y aunque disto de los cien primeros, estoy bastante satisfecho.

Me despido sin ánimos de quedar por pesado y dejándoles con la foto que me hice después de la liga con mis seis fieles Pokémon. Un fuerte abrazo para todos.

Emilienko


Capítulo XXV

Conversación mantenida en bordeando los lagos del camino a la Liga Pokémon.

-¿Te parece bonito haber evolucionado sin avisar? ¡Me he perdido el espectáculo de evolución de mi propio Pokémon!
-Oh, perdona. La próxima vez a ver si dejas de contemplarte a ti mismo, miras un poco a los demás y te preocupas por lo que les ocurre.
-¿Desde cuándo hablas?
-Yo no hablo, sólo estoy usando mi ataque confusión.

Moraleja: Cuidado con los Pokémon psíquicos, especialmente con aquellos con valores elevados de ataque especial. A pesar de esta ilusión, mi drowzee evolucionó a hypno.


Capítulo XXIV

Hay una regla básica dentro del juego de Pokémon que pocos entrenadores siguen: nunca improvisar. La estrategia de combate se debe planificar previamente, intuyendo las posibles dificultades que puedan surgir durante la batalla y trazando de antemano un plan de emergencia en el caso de que aparezcan.

Cuando comienza la acción, la innovación y la creatividad no son buenas amigas: en esos momentos no se tiene la cabeza fría. Por supuesto, siempre hay una parte importante de azar y de suerte que hace que con una estrategia definida se pueda perder e improvisando se pueda ganar; a pesar de esto, mi experiencia personal es que la previsión proporciona más victorias.

La foto es del combate del gimnasio de Ciudad Verde, donde obtuve mi octava medalla. Claro que entonces yo aún no intuía esta regla de planificación de batallas; sin embargo, gané.