@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Estás dentro de Medicina

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Decicido: otro año más me lío la manta a la cabeza para organizar esta locura participativa del MIR 2.0.

El MIR 2.0 nació hace dos años como una unión de blogs sanitarios que pretendía ofrecer a los opositores MIR las respuestas a su examen comentadas, explicadas o criticadas por profesionales con experiencia clínica. La genial acogida que la iniciativa tuvo por parte de diversos profesionales sanitarios con una gran capacidad de trabajo ha permitido que se pudiera responder al examen de forma exhaustiva, hasta dejar ninguna pregunta sin responder. El año pasado, 42 personas trabajamos juntas en el proyecto y recibimos 120.000 visitas en las primeras tres semanas.

Gracias al apoyo de la web WikiSanidad, se han podido recopilar en esta web las preguntas de los diferentes blogs personales y éstas se ofrecen a los futuros opositores como material de estudio, ordenadas y clasificadas. Puedes consultar en estos enlaces las respuestas de los años 2011 y 2012.

Para mí, el MIR 2.0 es un precioso proyecto que me aporta una gran satisfacción personal. Por eso, estoy dispuesto a dedicarle mi tiempo un año más. Pero el proyecto no es nada sin vosotros, los voluntarios que ayudáis a que salga adelante. Básicamente, hacen falta tres tipos de voluntarios:

1. Internautas que quieran ayudar a responder las preguntas. A ellos se les asignan una serie de preguntas (entre 3 y 10) que deben responder los días siguientes al examen MIR. Pueden tener blog propio o no. Los que tienen blog propio, suelen publicar en éste las respuestas a las preguntas del bloque que les ha sido asignado. Los que no tienen blog propio, publican las respuestas a las preguntas de su bloque en WikiSanidad o envían las respuestas a los administradores para que éstos las cuelguen.

2. Opositores que se ofrezcan a escanear su examen MIR y enviárnoslo en cuanto salgan de su examen. Sé, por experiencia propia, que una vez acabado el examen lo que menos apetece es mirarlo, y mucho menos escanearlo. Sin embargo, son estos opositores voluntarios quienes aportan la primera piedra para el proyecto: sin ellos no hacemos nada.

3. Voluntarios que se encargan de formatear WikiSanidad para unificar contenidos. Éste trabajo es tedioso, pero es el que proporciona el resultado final y el que hace que sea agradable de consultar.

Si te apetece colaborar en el proyecto en cualquiera de sus categorías, te ruego que respondas esta entrada de blog indicando cómo te gustaría colaborar en el proyecto y que envíes un correo para contactar contigo a proyectomir20@gmail.com.


Voluntarios del año pasado, por orden alfabético:

@ageoffamilia, @anmagach, @chikimary00, @cientounero, @dagmar96hours, @dawelian, @doctorajomeini, @drlison, @dra_jaurrigan, @dsantirso, @elenamoeba, @elloboiberico, @emilienko, @fingusmingus, @fjaviherrera, @fransanlag, @gangasmir, @goroji, Joan Boldú, @jokingonzalez, @jrlr, @jrmmontes, @juanovallesmd, @lamamapediatra, @laurarodellar, @madanielcalvo, @manyez, @matovarm, @mjalonso, @mondomedico, @monicamoro, @msconcu, @oscargorria, @pmerino, @psqpitusa, @rosataberner, @rubenpascual, @tomastoledo, @xavieralzaga, @zurbaran, @_moewe, @_rocioalma


Lista de voluntarios de este año:

Responden las preguntas:

Anatomía: Francisco del Castillo (@ageoffamilia) en “Age of familia“.
Anatomía Patológica: Joaquín González (@jokingonzalez) en “WikiSanidad“.
Anestesiología y Cuidados críticos: Ana González (@doctorajomeini) en “La doctora Jomeini” y Pedro Merino (@pmerino3) en “WikiSanidad“.
Aparato
Digestivo: Marina Solano y Raquel García (@rakaral) en “WikiSanidad“.
Bioética: Oriol Yuguero (@oyuguero) y Eduardo Gañán (@gatogaleno) en “WikiSanidad“.
Cardiología y Cirugía Cardiovascular: Julián Palacios (@ecjpr) en “Per Ardua Ad Astra“.
Cirugía general: Javier Herrera (@fjaviherrera) en “Tribulaciones de un cirujano“.
Cuidados paliativos: Antonio Gallardo (@anmagach) en “WikiSanidad“.
Derecho sanitario: José Luis de la Fuente (@joseldelafuente) en “WikiSanidad“.
Dermatología, Venereología y Cirugía Plástica: Rosa Taberner (@rosataberner) en “Dermapixel“, María José Alonso (@mj_alonso) en “Dermatología y más cosas” y Tomás Toledo (@tomastoledo) en “WikiSanidad“.
Endocrinología: María Tous (@doctoratous) en “WikiSanidad“.
Enfermedades infecciosas: Elena Sánchez (@elenamoeba) en “Practicando MIRicina“.
Epidemiología: José Joaquín Lora (@jjoaquinlora) y Esteve Fernández (@stvfdz) en “WikiSanidad“.
Estadística: Juan Ramón Lacalle (@jrlr) en “Malditas mentiras y estadísticas“.
Farmacología: Luis Carlos Fernández (@drlison) en “ImagineFarma“.
Genética e Inmunología: Daniel Pleguezuelo (@dawelian) en “Tolerancia y Destrucción“.
Gestión Sanitaria: Miguel Ángel Máñez (@manyez) en “Salud con cosas” e Iñaki González (@goroji) en “Sobrevivirrhhé“.
Ginecología y Obstetricia: Paula Argacha (@paulaargacha), Xavier López (@fxavierlopez) y María Gozalo en “WikiSanidad“.
Hematología: Maite Fábregas (@mondomedico) en “Mondo Medico“.
Medicina Preventiva: Javier Calvo (@javidoc1) y Esteve Fernández (@stvfdz) en “WikiSanidad“.
Microbiología: Francisco Javier Casas (@cientounero) en “Microbiología Clínica“.
Nefrología: Jaume Revuelto (@jau_RR) en “WikiSanidad“.
Neumología y Cirugía Torácica: Joan Boldú en “WikiSanidad“.
Neurocirugía: Liberto Brage (@Brage_neurosx) en “WikiSanidad“.
Neurología: Daniel Santirso (@dsantirso) en “WikiSanidad“.
Oftalmología: Rubén Pascual (@ocularistweet) en “Ocularis“.
Oncología Médica y Radioterápica: María Teresa Migueláñez (@msconcu) en “Carpe Diem“.
Otorrinolaringología y Cirugía Maxilofacial: Emilio Domínguez (@emilienko) en “Cómo convertirse en entrenador Pokémon“.
Pediatría: Manuel Silveira (@manolosilveira) en “WikiSanidad” y Amalia Arce (@lamamapediatra) en “Diario de una mamá pediatra“.
Psiquiatría: Beatriz Martínez (@beamnz) en “WikiSanidad” y Miguel Ruiz-Flores (@psqpitiusa) en “Psiquiatría Ibiza“.
Radiología: José Ramón Muñiz (@jrmmontes) y Andrés Alcaraz (@alcarazandres85) en “WikiSanidad“.
Reumatología: Xavier Alzaga (@xavieralzaga) en “WikiSanidad“.
Traumatología y Cirugía Ortopédica: Antonio Sánchez (@elloboiberico) en “WikiSanidad“.
Urología: Óscar Gorría (@oscargorria) en “Vocalía nacional de médicos en formación“.

Encargados de formatear el examen: Marta Trigo (@martrix3). Cristina Conde (@criscondediaz). Encarni Rey (@nkrni_88). Manuel Escobar (@manuel3m5i).

Voluntarios para formatear WikiSanidad: Diego Amez (@abreaun). Inma Díaz-Cano (@Ima_decece). Miguel Ángel Máñez (@manyez). Aitor Guitarte (@aguitarte). Fernando Roque (@blackzack2). Almudena Trinidad (@atrinid).

Otros voluntarios: Mònica Moro (@monicamoro). José María Romeo (@gangasmir). Miguel Ángel Tovar (@matovarm). Carlos Núñez (@carlosnunezo).

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Un día de hace dos primaveras, al salir de quirófano, y sentir el calor del sol en la cara, me dio por tuitear esto:

Saliendo de quirófano contento. Hoy he operado muy bien.

Lo que parece un tuit inocente, pudo haber tenido sus repercusiones. Por ejemplo, imaginando que alguno de mis pacientes operados hubiera leído el comentario, ¿podría haberse enfadado porque yo hubiera compatido esa información de quirófano? Y, en lo referido a los pacientes a los que operé días en los que no dije que la cirugía había ido muy bien, ¿podrían sentirse en cierto modo suspicaces acerca de la idea de que su cirugía no había resultado todo lo mejor posible?

En teoría, mientras que yo no comparta información con la que se pueda identificar a un paciente concreto o que desvele aspectos privados de mi empresa, soy libre de tuitear cualquier cosa. Pero las posibilidades de un tuit son casi infinitas y las fronteras de lo permitido y de lo adecuado no son precisas, sino que existe una gran región que separa lo correcto de lo ilegal.

Claro, que yo soy residente de Otorrinolaringología, y que las operaciones que hago son sencillas y habituales. Amigdalectomías… ¿cuántas se hacen en Andalucía al cabo del año? Pero, ¿qué ocurriría si yo fuera un cirujano hiperespecializado, por ejemplo en heridas por asta de toro o en trasplante de cara? ¿Podría permitirme el lujo de tuitear que he operado bien cuando muchos de los pacientes que se someten a estas intervenciones son famosos y las operaciones a las que se someten y sus resultados salen incluso en la prensa rosa?

El pasado martes recibí un correo electrónico de la Consejera convocándome a una reunión en los servicios centrales del SAS. En principio pensé que debía de tratarse de una broma, pero al ver que el correo provenía de una dirección corporativa me presenté a la cita. No era una broma.

Había sido convocado a una reunión con otros tuiteros sanitarios andaluces. Todos los presentes nos habíamos visto alguna vez; o al menos, nos habíamos leído. María Jesús Montero llegó y nos dijo que nosotros éramos algunos de los expertos andaluces en redes sociales aplicadas al campo de la comunicación médico-paciente o de la comunicación interprofesional.

Yo pensé para mis adentros que yo de experto no tenía nada, que yo lo que hago es escribir un blog de Pokémon, pero ella prosiguió diciendo que seguramente en esos momentos muchos de nosotros estaríamos pensando precisamente eso: que nosotros de expertos no teníamos nada. Pero que, sin embargo, allí estábamos día a día, haciendo comunicación, y que llevábamos haciendo eso desde hace años, así que algo debíamos saber.

Rosa Andrade y Carlos Oropesa (más comúnmente conocidos como @randrom y @rincondesisifo) nos presentaron el proyecto Red Salud Andalucía: un proyecto grande y ambicioso que ofrecer pautas de comportamiento y guías de estilo a las diferentes iniciativas digitales espontáneas que surgen en nuestra comunidad.

Del mismo modo que yo he encontrado problemas en la disociación entre mi identidad corporativa como miembro del SAS y mi propia entidad como usuario de Twitter, estoy seguro de que otros profesionales están teniendo dudas acerca de cómo otorgar a sus proyectos carácter oficial (por ejemplo, un blog de una unidad de gestión) o acerca de cómo quitárselo (en el caso de un proyecto personal de un sanitario que trabaja en la sanidad pública andaluza). También, y esto lo sé de buena tinta, bastantes compañeros están deseosos de compartir sus presentaciones y sus vídeos en Slideshare o YouTube y no saben hasta qué punto vulneran al hacerlo la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD).

A mí personalmente el proyecto me parece muy interesante; en especial en lo referido a la guía de estilo. Y si para el proyecto sirven mis inquietudes y experiencias acerca de qué cosas son tuiteables por un sanitario y qué cosas no lo son, pues mejor que mejor. Encantado de aportar.

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La última etapa de la residencia empieza cuando redactas el currículum. Pones especial cuidado en que no se te olvide ningún curso, ninguna comunicación, ninguno de los artículos que has redactado. Quieres demostrar a todo el mundo en pocas hojas de papel todo lo que te has esforzado en esos últimos cuatro años que están próximos a acabarse.

El segundo paso es sentarse a pensar a dónde uno está dispuesto a irse y bajo qué condiciones. Ponderar la distancia y las características de un puesto de trabajo no es fácil, especialmente en esta época en la que vivimos en la que encontrar un contrato médico se asemeja casi a la odisea de Ulises.

Cuando comienzan a producirse las conversaciones te das cuenta de que de médico interno residente ya te queda muy poco. En general, todo el mundo es muy amable. Leen tu currículum con curiosidad y te preguntan por tu situación personal para los próximos meses. Sientes incluso un poco de pena por los que se disculpan diciendo que en otra época de mayor bonanza económica te habrían contratado y agradeces a los que para ayudarte te ofrecen lo poco que tienen.

Así es acabar una residencia en el año 2012.