@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

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Cuando los niños juegan al tres en raya, su propósito es conseguir alinear tres fichas en un tablero de 3×3 antes que su adversario. Si bien existen estrategias en el juego, éstas no son de gran dificultad.

Los adultos, para complicar las reglas, juegan con un número mayor de fichas; las fichas son en realidad cada una de las tareas asignadas para ese día. No sólo tratan de alinearlas en su agenda con la finalidad de aumentar su eficacia, también intentan organizar las de sus adversarios para lograr una mejor organización.

Este juego del n en raya es un juego diario e inmortal, en el que por fin la colaboración entre los jugadores es la clave para el éxito personal.


En el juego del matar, los participantes se dividen en dos equipos y se sitúan en cada uno de los campos de terreno de juego. Con un balón, intentan golpear a los jugadores del otro equipo.

Si lo consiguen, el jugador golpeado se convierte inmediatamente en muerto viviente y sale del terreno de juego, quedando eliminado y con la única función de rescatar para el equipo propio los balones que se embarcan fuera del campo.

La única estrategia posible es intentar golpear primero a los adversarios más fuertes y ágiles para que el equipo contrario vaya perdiendo poco a poco nivel y sea más fácil su derrota.

La guerra civil es la vomitiva versión adulta de este juego. En la guerra, la población se divide en dos bandos también y se ataca primero a los fuertes con el objetivo de debilitar a los enemigos. Las pelotas se sustituyen por balas; los muertos vivientes, por muertos reales.


Para los niños que conocen el juego de alcantarillas, una aburrida tarde de paseo puede convertirse en una excitante aventura. El niño tomará la mano de su padre, madre o tutor, y mediante saltos y zancadas, evitará pisar las numerosas alcantarillas del acerado de nuestra ciudad. Eso sí, es bastante probable que el progenitor acabe con un intenso dolor de brazo.

La versión adulta del juego de alcantarillas cuenta con dos dificultades añadidas. La primera de ellas consiste en que en un determinado momento, los padres deciden soltar la mano del hijo para que aprenda a caminar solo. La segunda, en que determinadas alcantarillas pueden estar abiertas, sin tapa. De este modo, errar y pisar una de ellas implica una caída hacia las cloacas donde inevitablemente uno acaba cubierto de…