@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Estás dentro de Larga mudanza

-¿Te gusta cómo te he dejado la casa, Emilienko? -me preguntó el constructor.
-Sí, está bastante bien, pero estoy un poco preocupado por cómo han quedado algunas cosas.
-¿Como cuáles?
-Por ejemplo, las manchas negras que quedan entre algunas losetas del suelo. Después de haberlas fregado muchas veces, no consigo que se vayan.
-No son manchas negras, Emilienko.
-¿No?
-No. El negro es el color verdadero de la lechada de las losetas. Lo que tienes que intentar quitar son las manchas blancas, que son restos de escayola.

Pero al menos por fin lo conseguí. Por fin conseguí echar a los albañiles de casa.

Señor fontanero:

El lavabo grande tenía usted que colocarlo (me pareció evidente en su momento, por eso no se lo expliqué) en el cuarto de baño grande; y el lavabo pequeño, en el cuarto de baño pequeño.

¿Cómo es posible que usted no cayera en la cuenta cuando, tras haber hecho su instalación y abrir la puerta del baño pequeño, apenas hubiera sitio para pasar?

Antes de que se me rompiera la puerta que me permitía acceder al único grifo que tenía agua, podía permitirme almorzar en el nuevo piso y fregar los platos después.

Confieso que en más de una ocasión había fantaseado con llevar una dieta sana una vez que me mudara: con más frutas y verduras y menos carnes y azúcares.

Mi fantasía se fue al garete cuando, el primer día que decidí almorzar allí, me di cuenta de que la casa estaba en un estado aún tan precario que lo único que podía hacer era salir y comprar un kebab y una cocacola.

Prometo que este tipo de comida la tomaré pocas veces.