@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Estás dentro de Monstruos verdes


Monsturos verdes (10/10)

Y para terminar nuestro terrorífico escaparate, están aquellos que intimidan con su aspecto para ocultar que en realidad llevan en su interior personas demasiado buenas.

Las suculentas son una familia de plantas caracterizadas por guardar dentro de ellas una cantidad de agua superior al del resto de monstruos verdes. Para defenderse de los depredadores, han desarrollado morfologías poco apetecibles, colores oscuros, pelos, pinchos y púas.

Pero el secreto de estas plantas suculentas está en que aquel que se atreva a sortear los obstáculos para llegar hasta su corazón, encontrará dentro de ellas un tesoro. Depende de ti decidir si vas a tomarte un tiempo en pulir un diamante en bruto.


Monstruos verdes (9/10)

Pese a su inocente aspecto, la hiedra puede llegar a ser una planta muy competitiva. Siempre observamos el bonito color verde de sus hojas de tres puntas, pero tras sus tallos aparentemente frágiles, encontramos pequeñas raíces que la planta utiliza para encaramarse a la superficie por la que trepa y drenar su energía. De este modo, la planta puede seguir creciendo y llegar más arriba.

Si algo se parecen las hiedras a los arribistas del trabajo, a ésos a los que en el sur llamamos trepas, es en su aspecto infantil a primera vista. Es por esta apariencia por la que tendemos a fiarnos de ellos, hasta que es demasiado tarde y ya se han encaramado a nosotros para continuar con su anhelada carrera hacia la cima.


Monstruos verdes (8/10)

La venus atrapamoscas, la más conocida de las plantas carnívoras, utiliza un diabólico sistema para inmovilizar a su presa. La inteligente planta cierra sus tenazas alrededor de su víctima con más fuerza cuanto mayor es la resistencia que ésta opone en su interior.

El pobre insecto que cae en sus fauces desconoce que con sus gritos y sus movimientos en realidad lo único que está haciendo es cerrar con más fuerza la trampa que lo atrapa.

Esos seres crueles, ahora propios de la raza humana, que nosotros conocemos como maltratadores y que causan la violencia de género actúan de igual manera. Los muy sádicos aumentan la intensidad de sus golpes, y de sus insultos cuanta más resistencia opone su víctima.