@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

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Monstruos verdes (9/10)

Pese a su inocente aspecto, la hiedra puede llegar a ser una planta muy competitiva. Siempre observamos el bonito color verde de sus hojas de tres puntas, pero tras sus tallos aparentemente frágiles, encontramos pequeñas raíces que la planta utiliza para encaramarse a la superficie por la que trepa y drenar su energía. De este modo, la planta puede seguir creciendo y llegar más arriba.

Si algo se parecen las hiedras a los arribistas del trabajo, a ésos a los que en el sur llamamos trepas, es en su aspecto infantil a primera vista. Es por esta apariencia por la que tendemos a fiarnos de ellos, hasta que es demasiado tarde y ya se han encaramado a nosotros para continuar con su anhelada carrera hacia la cima.


Monstruos verdes (8/10)

La venus atrapamoscas, la más conocida de las plantas carnívoras, utiliza un diabólico sistema para inmovilizar a su presa. La inteligente planta cierra sus tenazas alrededor de su víctima con más fuerza cuanto mayor es la resistencia que ésta opone en su interior.

El pobre insecto que cae en sus fauces desconoce que con sus gritos y sus movimientos en realidad lo único que está haciendo es cerrar con más fuerza la trampa que lo atrapa.

Esos seres crueles, ahora propios de la raza humana, que nosotros conocemos como maltratadores y que causan la violencia de género actúan de igual manera. Los muy sádicos aumentan la intensidad de sus golpes, y de sus insultos cuanta más resistencia opone su víctima.


Monstruos verdes (7/10)

En el Reino Vegetal, hay plantas dóciles, que se dejan tocar, podar y trepar sin oponer resistencia; y plantas agresivas, que atacan al más mínimo estímulo. Un ejemplo de este segundo tipo, es el pepinillo del diablo.

El pepinillo del diablo, una planta única en su especie, explota al más mínimo roce, como si estuviera lleno de dinamita. El objetivo de la explosión es asustar a posibles depredadores y de paso expandir las semillas, que pueden llegar a alcanzar más de tres metros con este sistema.

Ésta es una planta de ésas que creen que la mejor defensa es un buen ataque. En realidad, se parece a los adolescentes (y algunos adultos) de nuestra especie, que aún no tienen los nervios bien templados frente al estrés y a la más mínima sensación de amenaza, explotan en un intento de defensa que parece ridículo a los ojos de muchos.