@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Estás dentro de Series


Diez películas que recomiendo (VIII): Amadeus de Milos Forman

Yo he estudiado poca música, pero la suficiente como para haberme dado cuenta de que Mozart alcanza la perfección. Es difícil de expresar con palabras cómo compone, pero por explicarlo de alguna manera, es imposible que cualquiera de las notas de sus partituras sea sustituída por otra sin que sus obras pierdan gran parte de la belleza.

Alguien con tanto talento para la composición debió ser un gran tipo. Sin embargo, ése no es el Mozart que nos muestra Forman en esta película. Al parecer, el compositor austriaco era bastante odioso: no guardaba las formas, era desorganizado y excéntrico y reía de forma intempestiva.

Con un carácter tan difícil no cae precisamente simpático en la Corte y poco a poco va ganando enemigos que no soportan que semejante cretino tenga un don tan inmerecido para la composición. Y es que la vida puede ser muy injusta para repartir los Talentos.

Hoy me gustaría haceros alguna pregunta: ¿hay algo que se os de especialmente bien? Yo soy muy bueno comiendo con palillos.


Las dos personas que quieran batirse en el juego de golpes estoicos se situarán una frente a otra habiéndose mentalizado primero de que no lo van a pasar nada bien.

Se sortea cuál de los dos participantes comenzará. La primera jugada consiste en pegar un cachete al otro jugador. Si el agredido soporta el dolor de forma estoica, esto es, sin mostrar ninguna mueca de dolor, gana el turno y está en su derecho de agredir. Si se queja, vuelve a recibir un golpe.

De este modo, el juego de golpes estoicos se transforma poco a poco en una pelea por turnos en la que involuntariamente bofetadas, puñetazos y patadas van ganando en intensidad. Es más, en menos de un minuto es posible que los jugadores sean incapaces de contener su ira y mantener el alternante sistema de violencia.

Como no, existen muchas variantes del juego. Una de las más populares, en la que los golpes consisten en puñaladas por la espalda, es la favorita de las almas envidiosas y vengativas.

También hay versiones en la que los golpes siguen siendo físicos, como en el caso de la violencia de género. Aquí uno de los miembros de la pareja vive mostrando contínuamente su cara de terror, por lo que el turno de devolver no le llegará nunca y su vida se convierte en un infierno.


Diez películas que recomiendo (VII): El guateque de Blake Edwards

Vivimos en una sociedad en la que el que es bueno, es tonto. Esto potencia nuestra suspicacia, un sentimiento psiquiátricamente no muy saludable que puede causarnos un profundo malestar en el alma.

El guateque, aparte de ser una deliciosa comedia de Peter Sellers con música de Henry Mancini, trata de este tema. El señor Bakshi, un actor hindú que comienza sus andaduras en Hollywood, es invitado por error a una fiesta donde se reúne lo más cool del mundo del cine.

Los invitados se preguntan qué hace un tipo así, “de piel oscura”, en una fiesta con tanto glamour; sin embargo, el ignorante y feliz Bakshi, agradece durante toda la película a los grandes productores de cine la oportunidad de asistir a este guateque.

Aunque al principio lo pasas un poco mal porque se ríen de este hombre tan bueno, al final te das cuenta de que cuando la fiesta acaba, Bakshi ha sido el único que se lo ha pasado bien. Los demás eran simplemente un grupo de desgraciados dispuestos a guardar absurdas apariencias por seguir en la cresta de la ola.