@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

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Nadie en su sano juicio diría que Real Madrid y Atlético de Madrid son lo mismo porque, bueno, provienen de la misma ciudad y porque en realidad la principal diferencia es el color que visten.

Decir que Podemos e Izquierda Unida o que Ciudadanos y UPyD son lo mismo es una chorrada similar. Cualquiera que tenga cierta habilidad en el juego de las siete diferencias, se podría sentar frente a los programas y encontrar, al menos, una veintena de ellas.

Aunque claro, eso sería si los programas fueran fáciles de encontrar, porque no lo son. Uno se puede pasar minutos por las webs de los partidos esperando localizar fácilmente las propuestas electorales y acabar cerrando la página, frustrado.

“¿Para qué?, si nadie lee los programas…” es la excusa perfecta arraigada en el ideario común de la sociedad y que pretendo erradicar porque, en primer lugar, yo no soy tan raro y, si yo los quiero leer, debe haber otros como yo que quieran hacer lo mismo también. En segundo lugar, porque si no sabemos qué prometen, ¿cómo les vamos a exigir? Y, finalmente, porque no quiero que la sociedad española evolucione de modo que vote de forma emocional eligiendo una cara o un color, sino que su voto dependa de una reflexión sobre cómo evolucionaría el país según las diferentes ideologías de los partidos candidatos.

En concreto, lo de los programas en las elecciones locales ha sido de risa: no he conseguido localizarlos todos. Y los que he localizado, eran más vagos e imprecisos de lo que deberían serlo.

En materia de empleo local, por ejemplo, todos los partidos, ya sean de izquierdas o de derechas, autoritarios o liberales, están a favor de crearlo. Menos mal. Me alegro de que ninguno quiera destruirlo. Pero necesito saber un poco más: ¿tienen un plan estratégico de empleo y en qué consiste? Porque, con las pistas que me dan, difícil lo tengo para decidirme por rojos, naranjas, amarillos, verdes, azules o morados.

Pero lo definitivo ha sido lo de las chabolas. En Sevilla, tenemos varios barrios chabolistas. Es fácil ignorarlos, dado que están situados estratégicamente para pasar rápido y dejarlos pronto de lado. En uno de los casos, incluso existe un puente para superar el barrio por arriba.

Cualquier partido candidato a la alcaldía debería especificar cómo va a actuar con respecto a estos barrios, ya sea de forma más constructiva o más destructiva. ¿Cómo dar el voto a alguien que no se pronuncia ante el tema de vivienda de los más desfavorecidos?

  1. BlackZack dice:

    Así está el panorama. Palabras vacías y difícimente accesibles. Quiero pensar que los cambios que se están dando suponen algo verdadero, pero es triste saber que no me extrañaría que una máscara de populismo acabara por deshacerse y perderse por el sumidero de la política española a la que estamos acostumbrados.

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