@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

De la comunidad que se reunió por primera vez en septiembre 2010 con las primeras dos conferencias sobre Salud 2.0 en Sevilla y Granada, y que se ha vuelto a reunir en el reciente encuentro Salud 2.0 en Abla (Almería) a finales de 2010, surge la iniciativa #salud20Andalucia.

Pero #salud20andalucia se ha convertido en mucho más que en una etiqueta de una aplicación de éxito (Twitter®), #salud20andalucia es el germen visionario de un grupo abierto, colaborativo y entusiasta, donde cada uno aporta su visión como ciudadano y profesional y donde las aportaciones no están limitadas a Andalucía sino que se abren a la comunidad global, con participaciones tanto nacionales como internacionales.

Del ideario colectivo surge este manifiesto.

Los integrantes de este grupo estamos convencidos de que es necesario avanzar hacia un nuevo modelo sociosanitario más sostenible, participativo y democrático, en el que las relaciones entre la ciudadanía, los profesionales y las organizaciones sean necesaria y oportunamente rediseñadas para lograr una sanidad más accesible y cercana.

Pensamos que el concepto Salud 2.0 debe entenderse como un cambio en la cultura organizacional sustentado en una concepción horizontal y colaborativa, frente a la vision tradicional piramidal y jerarquizada.

Las instituciones sanitarias pueden y deben aprovechar el potencial de cambio de este nuevo modelo de salud 2.0 para lo que podrán contar con los profesionales que ya han dado pasos en este sentido.

Sobre estas ideas se redactan estas líneas de trabajo que se convierten así en nuestra propuesta para empezar la renovación de la sanidad siguiendo el modelo que surge de la Web 2.0.

Para la Ciudadanía:

Los ciudadanos según el principio de Autonomía del paciente, recogido en la Ley de Autonomía del Paciente, son co- responsables de su salud, por lo que su participación activa es imprescindible tanto en el cuidado de su salud como en la mejora de los sistemas sociosanitarios.

Se debe respetar y fomentar la auto-organización ciudadana en comunidades en red. No hay mejor empoderamiento que el que surge de manera espontánea y autónoma.

Las conversaciones de la ciudadanía en torno a su salud y al sistema sanitario no deben ser entendidas como amenazas por gestores o profesionales, sino como una gran oportunidad para mejorar el propio sistema.

La ciudadania participativa no espera a que se le pregunte para opinar y valorar la calidad de los servicios. Las opiniones originadas en la red son un sistema ágil y de gran valor para la mejora continua de los sistemas sociosanitarios. Las organizaciones no pueden limitarse a sus sistemas de evaluación tradicionales.

Las tecnologías ofrecen posibilidades y soluciones. Todas ellas han de estar al servicio de las necesidades ciudadanas, independientemente de las agendas institucionales. Si no es así, podrían convertirse en un obstáculo en la mejora del sistema sociosanitario.

Las soluciones tecnológicas han de ser simples, manejables y accesibles. Antes de implantar una aplicación hay que valorar si cumple estas premisas. La formación de la ciudadanía constituye un requisito imprescindible para su éxito.

Las iniciativas institucionales con soporte tecnológico, cuando no se ha tenido en cuenta a la ciudadanía, suelen fallar al trasladarse a la práctica real, por lo que deberán ser planteadas desde su punto de vista, lo que permitirá que se adapten a sus necesidades y expectativas.

Antes de consolidar soluciones generales hay que construir experiencias locales. El método experimental no sólo es el más adecuado para el conocimiento científico, también lo es para el diseño de servicios. La experiencia del Living Lab de Abla debe servir de modelo.

Los ciudadanos excluidos y desconectados de la sociedad actual en las soluciones basadas en la Web 2.0 deben ser integrados, ya que son los que más necesitan los servicios sanitarios.

El primer paso hacia la transparencia es la claridad. Los servicios y la información deben ser fáciles de encontrar, de usar y de entender.

Para los Profesionales:

Establecer mecanismos que faciliten la colaboración y el intercambio de conocimientos mediante el uso de redes profesionales, dado que son éstos tienen información y conocimiento suficientes para mejorar los servicios que prestan.

La auto-organización los profesionales sociosanitarios, junto con la ciudadanía, debe ser un pilar fundamental del cambio. La comunidad local ha de convertirse en espacio social de innovación que lidere el cambio.

El debate de los profesionales en torno al sistema sanitario no debe ser entendido como una amenaza por los gestores o responsables políticos, sino como una gran oportunidad para mejorar el propio sistema.

Internet es una vía para mejorar la relación entre los ciudadanos y los profesionales. Colaborar en la red, orientar los servicios a la ciudadanía y compartir experiencias, potencia el crecimiento común.

El impulso del uso de Internet y las nuevas tecnologías es imprescindible para la mejora oganizativa del sistema sociosanitario.

Las soluciones tecnológicas deben ser accesibles para todos. Las organizaciones deberán proveer y facilitar su acceso independientemente del lugar de trabajo y titulación.

La seguridad no puede ser excusa para el acceso a Internet. Debe ser un derecho de los profesionales ejercido desde la responsabilidad, sin censuras ni limitaciones.

El uso de la tecnología debe respetar el derecho a la intimidad, al honor y a la propia imagen. Todos los usuarios, ciudadanos y profesionales, deberán velar por dichos derechos, según los términos establecidos por la legislación vigente.

La formación sobre nuevas tecnologías es un derecho y una obligación de todos los profesionales. Dicha formación debe incentivarse adecuadamente pues fomenta la transferencia del conocimiento y el desarrollo de nuevas competencias.

Se deben potenciar estrategias de trabajo en red mediante iniciativas concretas ligadas a la práctica profesional y tecnologías colaborativas que favorezcan la relación bidireccional con los pacientes.

Autores: #salud20Andalucia, @cuidadorasnet, @pacoxxi, @alorza, @randrom, @luisluque, @marianoh, @lineros55, @emilienko, @moilafille, @andonicarrion, @carlosnunezo, #comisiongestora, @Juany_Olvera, @goroji, @rafacano, @manyez, @cuidando_es_sfs, @bbelizon, @Perielvampi, @EnferEvidente, @JuanOdM, @flupianez, @CarlosMatabuena, @Ebevidencia, @spanamed, @drajomeini, @jbasago, @alesmismo, @ntonio_Reina, @fradiex, @natho47, @enfermera2pto0, @gallegodieguez, @clarabermudez, @bacigalupe, #healthglobal, @bainab @DCCU, @carlosgurpegui, @lolavellido

Este documento es una redacción colaborativa a partir de “Decálogo para una sanidad ciudadanocéntrica”, en Alberto Ortiz de Zárate: “Sistemas sanitarios más cercanos”, capítulo del libro “Salud 2.0: el ePaciente y las redes sociales”, Fundación Vodafone España, 2011.

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El grupo de ataque de Sevilla
El primer coche en llegar a Abla es el que proviene de Sevilla y está formado por Ruth @moilafille, médico general interesada en las tecnologías de la información; Alejandro @erchache2000, informático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Sevilla y un servidor, Emilio @emilienko, médico residente de Otorrinolaringología e interesado en Telemedicina.

Abla is different
Abla no es un sitio cualquiera del este de Sierra Nevada. Abla es un pueblo que va antes que los demás en lo que se refiere a nuevas tecnologías. Es común ver a los abulenses con ordenadores y teléfonos móviles usando Internet para comunicarse entre ellos y opinando libremente. Todos los bares de Abla tienen wifi gratuita. El centro Guadalinfo de Abla, como muchos otros de nuestra comunidad, ha realizado una importante labor formativa en tecnologías de la comunicación. El alcalde y el concejal de Abla, conscientes del empoderamiento informativo de sus habitantes, optan por mostrarse cercanos a su ciudadanía: nos reciben humilde y amistosamente y no dudan en cenar con nosotros, e incluso en desinhibirse cantando a José Luis Perales en el karaoke del bar “La Esquina” mientras que los chicos de La Comisión Gestora se empeñan en desabrocharles la bragueta.

Cuidadoras.net
Maite, una enfermera de Abla, es la creadora de la web Cuidadoras.net, una comunidad virtual de Internet que, a modo de plataforma de blogs, red social y foro, recoge y responde las inquietudes de una comunidad real poco conocida y tan necesaria: los cuidadores sanitarios, que ayudan a las personas que no pueden valerse por sí solas. En este portal, según las cuidadoras usuarias, se comparten dudas, se resuelven problemas y, además, sirve para aumentar la motivación del profesional que lo utiliza. En este momento, no sólo se usa en Andalucía Oriental, sino que se ha ido extendiendo para llegar a América del Sur.

El encuentro
Interesados en lo que se llama Salud 2.0 nos reunimos en este pueblo con objeto de asistir en las III Jornadas de Living Lab sobre salud. Es siempre un placer reencontrarse allí con tantos de “los de siempre”, ver en persona a muchos de “los que llevas años leyendo” y conocer a muchos de “los nuevos”, a los que acogemos en nuestra comunidad con los brazos abiertos. No faltan presentaciones de proyectos agresivos y PechaKuchas inspiradores, como viene siendo habitual en nuestras reuniones.

Las brujas de Abla
Las cuidadoras de Abla nos premian con una excelente representación teatral sobre las nuevas tecnologías y las personas mayores. A catetos como nosotros, nos impresiona ver cómo aquellas mujeres rurales, próximas a la sesentena, se desenvuelven sin problemas en redes sociales como Facebook, se comunican mediante Skype y critican con conocimiento de causa la aridez inicial de Twitter. La frase cúspide de su representación teatral es “¡Bruja! ¡Te has comprado un nuevo portátil y no me has dicho nada!“. Es verdad, son brujas todas ellas. Pero entendiendo “bruja” como esa mujer con conocimientos bastante superiores a lo esperado, independiente y capaz de encontrar y ejecutar soluciones más allá de lo convencional, fuera de las estructuras social y políticamente establecidas.

La conversación con Rosa Andrade
Una breve conversación con Rosa, colaboradora habitual de nuestros encuentros, me sirve para acabar de asentar una idea que llevaba tiempo flotando por mi cabeza. “Para mí, Salud 2.0 es la democratización del debate sanitario” me dijo. Y es que, después de tantos años, me he dado cuenta de que el concepto de Salud 2.0 para cada uno significa una cosa distinta. Por ejemplo, para mí Salud 2.0 es casi un sinónimo de Teleasistencia. En mi furia clasificadora, que hace que mis calcetines estén en el cajón ordenados por colores y las especias de la cocina por orden alfabético, he creado seis grupos de asistentes a estos eventos según su idea de Salud 2.0:

GRUPO 1: Los que creen que la salud 2.0 significa facilidad para el paciente para obtener la información y posibilidad de ser escuchados en el debate sanitario.
GRUPO 2: Los que creen que la salud 2.0 significa un cambio de la relación médico paciente basado en las nuevas tecnologías.
GRUPO 3: Los que creen que la salud 2.0 significa un nuevo modelo de comunicación interprofesional que posibilita un cambio real en la estructura sanitaria piramidal.
GRUPO 4: Los que creen que la salud 2.0 es un brusco cambio del paradigma sanitario que no puede sorprender a la administración pública.
GRUPO 5: Los que creen que la salud 2.0 se refiere a los nuevos flujos de información y a sus repercusiones sobre la difusión de información médica y de noticias sanitarias.
GRUPO 6: Los que saben que la salud 2.0 es algo extraordinariamente complejo consistente en no sólo todo lo anterior, sino en una gran cantidad de posibilidades ni siquiera imaginadas.


Yo, que estoy en el grupo 2, he aprendido en Abla a abrir mi mente hacia la complejidad del concepto de Salud 2.0.

La desconferencia de la tarde
En esta reunión informal hablan pacientes, médicos, enfermeros, informáticos, profesores de la Escuela Andaluza de Salud Pública y muchos otros variados profesionales. Y ocurre, como suele pasar habitualmente, que justamente cuando el debate se está poniendo más interesante, hay que cortarlo por falta de tiempo. Menos mal, y esto hace unos años no ocurría, que las nuevas tecnologías permiten continuar las conversaciones de forma no presencial.

La declaración de intenciones
De hecho, para hacer públicas las conclusiones de la desconferencia, se decide, durante el desayuno de la última mañana, entre cafés y tostadas con jamón, escribir un manifiesto sobre salud 2.0 con objeto de subirlo a Google Docs para que cualquier habitante del planeta con acceso a Internet pueda modificarlo a su antojo. Es muy impactante comprobar como, cinco minutos tras haber sido lanzado el documento, éste es editado simultáneamente por seis personas a la vez bajo el ritmo de Green Day: “21st Century Breakdown”. Os invito a escuchar la canción aquí y a leer y cambiar el manifiesto como queráis aquí.

La jornada micológica
Como todos sabemos que es un error olvidar el mundo real detrás de una pantalla, decidimos salir al campo a buscar setas.

Las personas
Y, como siempre se acaba concluyendo en nuestros encuentros, lo mejor de éstos son las personas, que hacemos esto porque en realidad somos enamorados de las relaciones sociales. La canción del evento fue 
These boots are made for walking”, por sugerencia de Alberto @alorza, “estas herramientas fueron hechas para andar, y eso será lo que harán; uno de estos días, andarán sobre el pasado”.