@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Jorge se llegó a enfadar conmigo discutiendo sobre esto. Aunque bueno, cuando él se enfada no lo demuestra mucho; sólo se incorpora un poco en su silla, suelta sus argumentos para rebatirte, se ríe un poco y se enciende un cigarrillo.

Por otro lado, Jorge ya no fuma desde hace un tiempo. Eso quiere decir que esta discusión ya no es tan reciente; es de antes de que yo comenzara a ser médico residente.

Jorge defiende que la Medicina es una ciencia. Él es químico y, en su mundo de entropías, entalpías, moles, ajustes de fórmulas, “pehaches”, oxidaciones y reducciones varias, entiende la Medicina como la ciencia en la que un organismo recibe un tratamiento basado en experimentos que surtirá algún tipo de efecto cuantificable y lógico.

Yo, por el contrario, entendía la Medicina como un arte basado en la relación médico paciente, en la que el ojo clínico era un sentido en cierto modo innato y difícil de entrenar, como la forma de pintar de un pintor y la forma de esculpir de un escultor.

Sin embargo, mi visión artística de mi oficio duró poco. En concreto, las semanas justas para aprender protocolos hospitalarios: los abscesos periamigdalinos requieren ingreso; los flemo