@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

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He conocido la ciudad de Oporto en el Congreso Ibérico de Otoneurología. Oporto es una ciudad maravillosa. Está construida en pleno valle del Duero; parece como si hubieran separado la ciudad en dos con un hacha gigante y hubieran puesto un río a discurrir entre las dos mitades.

Al igual que en Oporto, a veces pienso que, en el país de los vértigos y los mareos, alguien pegó un desafortunado hachazo y separó este mundo en dos partes bien diferenciadas: las enfermedades periféricas y las enfermedades centrales. Así, se definieron las enfermedades periféricas como las que asientan en el oído, perteneciendo su estudio a los otorrinolaringólogos; las enfermedades centrales serían las que tuvieran su causa en el sistema nervioso central, siendo consagradas a los neurólogos. Y, de este modo, quedaron divididas para siempre.

Los estudiantes pronto aprenden a separar los vértigos en centrales y periféricos:

-Si el vértigo es periférico, aparece un nistagmo (movimiento de los ojos) horizontal; mientras que si el vértigo es central, aparece un nistagmo vertical -me comentaba hace un par de semanas una alumna muy satisfecha de llevar la lección bien aprendida.

El problema del razonamiento de mi alumna es que, si bien sirve en muchas ocasiones, existen excepciones. Las enfermedades del conducto semicircular anterior, raras pero más periféricas que un disco duro externo, causan nistagmos verticales; mientras que tampoco es raro encontrar nistagmos horizontales en procesos tan centrales como un infarto de tronco cerebral.

Todo esto es mucho más grave cuando uno comprende que, ante una enfermedad periférica, como una enfermedad de Ménière evolucionada hay que potenciar los mecanismos centrales de compensación para rehabilitar al paciente. También ocurre lo contrario: al enfrentarse a enfermedades centrales que alteran la propiocepción, no es ninguna tontería potenciar la información periférica de los oídos para mejorar el estado del equilibrio.

Los portugueses, para intentar unir las dos mitades de Oporto, construyeron bonitos puentes que son una de las atracciones turísticas de la ciudad. ¿Seremos capaces los médicos de encontrar alguna manera de unir las dos mitades del mundo del vértigo que nosotros mismos hemos separado?