@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

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Hace más de diez años, alguien en Danone tomó la decisión de no fabricar más yogur con sabor a pera. Ese día murió parte de mi infancia, porque ese sabor era mi favorito. Todavía existe el que sabe a macedonia, pero no es lo mismo.

Comerse un yogur tiene algo de íntimo. A mí, por ejemplo, me gusta comérmelo con los pies en el sofá. Por alguna extraña razón, en esa posición, el yogur está más bueno. Y en ese momento, me da vergüenza que me interrumpan. Como si me cogieran en el baño.

Hay muchas cosas acerca de los yogures que no se pueden compartir. Por ejemplo, si alguien de mi familia me pregunta:

-¿Qué has cenado esta noche?
-Un yogur.
-¿Un yogur nada más?

Y me hacen sentir culpable y les miento y les digo que me he hecho una tortilla de verduras y que he tomado también algo de carne y alguna pieza de fruta. Lo que digo: el yogur es una intimidad que no se puede compartir.

Lola Herrera, sin embargo, sí comparte sus yogures y nos pregunta desde su espacio publicitario si cada mañana han desayunado nuestras defensas con Actimel. Yo sé que ella, lo que en realidad quiere decir, es que los alimentos probióticos son necesarios en una dieta equilibrada y que las personas que siguen una dieta equilibrada son menos proclives a padecer ciertas enfermedades, como algunas infecciones. Tal vez le falla el tono porque, por como lo dice, parece que son los glóbulos blancos los que acuden ávidos al estómago para fagocitar el yogur y, entonces, si y sólo si tienen yogur, se convierten en eficientes policías.

Carmen Maura se preocupa por sus huesos, quiere tener en su dieta más calcio y toma cada día un Densia. Está bien preocuparse por la propia salud e insistir en la dieta sana, pero con este anuncio, sin querer, Carmen pone otro grano de arena para convertir a la osteopenia y la osteoporosis en alarmas sociales. Esto es grave, primero porque la osteopenia no es una enfermedad y segundo porque el aporte extra de calcio tiene una efectividad dudosa en su prevención.

El yogur es un alimento bueno y a mí me encanta. Por otro lado, los famosos siempre han participado en distintos anuncios y tampoco es algo malo. Pero cuando se aporta en el anuncio información médica, debemos preguntarnos si son los famosos las personas más indicadas para hacerlo, o incluso si es oportuno que en un anuncio televisivo aparezca este tipo de información.

Bajo mi punto de vista, es mejor que Lola y Carmen hagan como yo, y se coman sus yogures en la intimidad.