@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

-En primer lugar, está el Partido.
-Ajá.
-Es fácil entender qué es el Partido. El Partido está compuesto por los afiliados y los simpatizantes. Son a los que tradicionalmente las personas que no pertenecen al Partido llaman “carnés”.
-Es fácil de comprender.
-No tanto. La cosa se complica porque nunca está claro quién tiene carné y quién no lo tiene. En ocasiones crees que alguien es un acérrimo afiliado y un día esa misma persona te sorprende diciendo a voz en grito que no está de acuerdo ni tiene nada que ver ni con la Ideología ni con la gente del Partido. Y te derrumba tu suspicaz teoría.
-¿Y por qué llegaste a sospechar que esa persona pertenecía al Partido?
-Ahí entra el segundo concepto. El Prepartido.
-¿Qué es el Prepartido?
-El Prepartido está formado por todas las personas que, sin tener un carné de partido, ejercen tal responsabilidad en su trabajo que, forzosamente, tienen que tratar con el Partido. Altos cargos. Cargos intermedios. Nunca está claro si alguien pertenece al Partido o al Prepartido, porque preguntar si alguien tiene carné sigue siendo un tabú. Por tanto, los límites del Partido están difusos; nadie sabe dónde acaban. La zona del Prepartido confunde esos límites.
-Entonces, por ejemplo, los grandes banqueros, que deben forzosamente tratar con el Partido que esté en ese momento en el Gobierno para asuntos financieros de gran importancia, ¿pertenecerían a tu grupo del Prepartido?
-No has entendido nada de lo que acabo de decir. Eso no es el Prepartido. Eso es el Parapartido.

A veces mantienes conversaciones que te hacen sentir completamente en 1984.

Me desperté en un viejo sofá de los años sesenta sin recordar cómo había llegado hasta allí.

-¿Dónde estoy? -pregunté.
-En La Villa -respondió una voz cuyo origen fui incapaz de localizar.
-¿Qué quieren de mí?
-Información.
-¿De qué partido político, servicio de salud, sindicato, empresa farmacéutica o grupo de social media son ustedes?
-Eso no puedo decírselo. Queremos información. ¡Información! ¡INFORMACIÓN!
-No la tendrán. ¿Por qué no la buscan en Internet?
-De algún modo la tendremos.
-¿Quién es usted?
-El nuevo Número 2.
-¿Quién es el Número 1?
-Usted es el Número 6.
-¡No soy un número! ¡Soy un hombre libre!

Sonaron unas carcajadas terribles y salí a una calle llena de personas sonrientes, tomando café en veladores, realizando despreocupadas sus compras yendo de una tienda a otra, paseando sin rumbo fijo. Y fue precisamente entonces, en aquella tarde de sábado de campaña electoral, previa a unas elecciones democráticas en las que había tanto en juego, cuando comprendí el delicioso paralelismo que guarda la serie de ciencia ficción “El Prisionero” con la sociedad actual.

Y, créanselo o no, porque es verdad. Mientras que iba enfrascado en mis pensamientos, se me apareció un pequeño pero temible Rover que se puso a perseguirme por el adoquinado de la calle Feria. Les doy mi palabra y una foto de él, que vale más que mil de ellas.

Otra vez me ha tocado mesa electoral, que ya es mala pata que hayan sido tres veces en diez años; menos mal que yo creo en la teoría de rachas y en que este tipo de casualidades no son raras, sino previsibles.

El caso es que este año, dada la situación de crisis que vive el país, he decidido informarme convenientemente antes de votar a un partido, descargarme los programas electorales y analizarlos.

Como por mi formación y mi trabajo, con lo que puedo ser más crítico es con todo lo que afecta a la salud y a la sanidad, éste ha sido el campo al que más atención he dedicado. A continuación les dejo una breve opinión personal de los tres puntos relativos a la sanidad que más me han gustado de cada partido. Por supuesto, éste resumen es completamente subjetivo y les recomiendo que lean los programas enteros antes de tomar una decisión. Y una vez aclarado esto, les dejo un resumen:

El PSOE tiene la gran desventaja de podérsele criticar que por qué las cosas que proponen no las han hecho en los ocho años anteriores; hay que tener en cuenta que en sanidad muchas medidas son a largo plazo y de difícil implantación. En el programa me ha llamado la atención la apuesta por la Telemedicina, especialmente para el paciente impedido; el compromiso por la profesionalización de la gestión y el reconocimiento de la necesidad del paso de un sistema centrado en los procesos agudos para dar la necesidad necesaria a los procesos crónicos.

El PP, como principal partido de la oposición, comienza sus propuestas en sanidad apostando por la centralización y las nuevas tecnologías. Quizás sea el programa más escueto, pero a su favor se puede decir que es más sencillo de comprender. Me gustan el punto 3, que habla a favor de la historia clínica telemática y la receta electrónica; el punto 4, que trata acerca de la abolición de las prestaciones en función de la comunidad autónoma en la que se resida y el punto 5, que nos recuerda el desafío que implicará en los próximos años el envejecimiento de la población y el desafío que esto supone.

UPyD comienza su programa electoral apostando por la devolución al Estado de las competencias en sanidad, lo que va en concordancia con su política centralista. De ellos, me gustan los puntos 283, en el que se establecerán fármacos de referencia bajo consenso científico para determinadas patologías excluyendo los equivalentes terapéuticos más caros salvo casos excepcionales; la centralización de las oposiciones al SNS para profesionales explicada en el punto 292 evitando las interinidades y la profesionalización de los cargos de gestión del SNS según criterios de mérito y capacidad que se comenta en el punto 297.

Para finalizar, IU propone una financiación adicional de la sanidad en un 1% del PIB (supongo que se referirán a salud, no a sanidad, que invertir en salud es mejor que invertir en sanidad, pero bueno la intención es lo que cuenta). Sus tres cosas que más me convencen: la inclusión de óptica, ortopedia y salud bucodental en el punto 6, adoptar medidas de uso racional del medicamento (no especifica qué medidas) según el punto 19 y la extinción de los sistemas diferentes al sistema general de la Seguridad Social del punto 22, como las mutualidades de funcionariado, la milicia y la justicia.

Fuentes:
Programa del PSOE.
Programa del PP.
Programa de UPyD.
Programa de IU.