@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Siempre se me olvida algo. La última vez que estuve en Marbella, olvidé el pijama; en Lisboa y en Venecia, el cepillo de dientes; en Roma, la ropa de abrigo. Tengo que asimilar que mañana, a estas horas, cuando esté en Estambul, seguramente echaré algo de menos.

No me preocupa mucho. Petra, una antigua compañera de viaje, me enseñó el binomio mágico para recorrer el mundo: «Passport-Money».

Si llevas un pasaporte en regla y suficiente dinero encima, nunca tienes problema viajando -decía.

Hasta ahora, siempre he conseguido volver sano y salvo a casa, quizás porque siempre he vigilado mucho en el extranjero tanto mi dinero como mi pasaporte.