@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Dije que sí a esa llamada de teléfono, y me planté en la Feria el lunes del pescaíto, con mi bata blanca, mi maletín de médico y el equipo de grabación de La Sexta: un director, una productora, un cámara, un técnico de sonido y los dos actores.

Comenzamos a grabar a las ocho de la tarde y terminamos a las seis y media de la mañana. La verdad es que fue bastante divertido. En la mayoría de las casetas nos dejaron entrar y grabar; en otras, nos echaron porque La Sexta era una “cadena de izquierdas”.

Cuando me despedí del equipo, a las tantas de la madrugada, en la portada y con un frío que pela, tuve que firmar algunos papeles y me entró un poco de miedo. ¿Vería mucha gente este programa? ¿Se notaría que el reportaje era de broma? ¿Se molestarían conmigo en el hospital por haber hecho esta colaboración? ¿Se vería muy deteriorada la imagen de Sevilla?

He estado un par de semanas un bastante nervioso con el tema: cada vez que me acordaba del Follonero o de La Sexta me entraba miedo a haber hecho un ridículo terrible. Por eso, Carmen me invitó a cenar a su casa mientras echaban el programa; así, si la cagaba demasiado en una televisión nacional, tendría un hombro en el que echarme a llorar amargamente.

Después de haber visto el programa, estoy bastante contento. Creo que la parodia ha quedado muy simpática y que se nota claramente que estoy actuando. Sobre la pregunta de si mucha gente vería el programa, dos horas después de haber sido emitido, un residente de mi hospital ya ha colgado el vídeo en Youtube.