@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

875

El cambio se ha producido poco a poco, tan lentamente que no me he dado cuenta, como en ese viejo experimento en el que meten a una rana en agua tibia a la que van elevando la temperatura tan gradualmente que la rana no se da cuenta de que el agua hierve hasta que no es demasiado tarde.

Mi muro de Facebook ya no es lo que era. Echo de menos opiniones, críticas ingeniosas, ideas creativas. Sé que suena a discurso de abuelo: “en mi época todo era mejor”; pero cuando uno observa su muro, que está lleno de listas de 10 cosas que hacer (o 7 cosas que pensar o 20 lugares a los que viajar), de vídeos de mascotas domésticas americanas con comportamientos inverosímiles y, además, la poca opinión se remonta a requetecompartidos artículos de Pérez Reverte, se le viene el ánimo a los suelos.

Si eres de los que comparte este tipo de material, puede que te sientas ahora mismo ofendido. Si es así, me alegro de haber provocado algún tipo de reacción en ti. Y ahora que he captado tu atención, piensa: desde los cambios políticosocioeconómicos que estamos viviendo hasta la llegada de la primavera, que parece que este año en el Sur quiere adelantarse, ¿no tienes nada que opinar? ¿Tan poco vale tu voz?

Me resulta muy triste que por primera vez en la Historia, tengamos herramientas de comunicación tan potentes y que decidamos no utilizarlas para hablar tanto como podríamos.

Deja tu firma