@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

821a

Decicido: otro año más me lío la manta a la cabeza para organizar esta locura participativa del MIR 2.0.

El MIR 2.0 nació hace dos años como una unión de blogs sanitarios que pretendía ofrecer a los opositores MIR las respuestas a su examen comentadas, explicadas o criticadas por profesionales con experiencia clínica. La genial acogida que la iniciativa tuvo por parte de diversos profesionales sanitarios con una gran capacidad de trabajo ha permitido que se pudiera responder al examen de forma exhaustiva, hasta dejar ninguna pregunta sin responder. El año pasado, 42 personas trabajamos juntas en el proyecto y recibimos 120.000 visitas en las primeras tres semanas.

Gracias al apoyo de la web WikiSanidad, se han podido recopilar en esta web las preguntas de los diferentes blogs personales y éstas se ofrecen a los futuros opositores como material de estudio, ordenadas y clasificadas. Puedes consultar en estos enlaces las respuestas de los años 2011 y 2012.

Para mí, el MIR 2.0 es un precioso proyecto que me aporta una gran satisfacción personal. Por eso, estoy dispuesto a dedicarle mi tiempo un año más. Pero el proyecto no es nada sin vosotros, los voluntarios que ayudáis a que salga adelante. Básicamente, hacen falta tres tipos de voluntarios:

1. Internautas que quieran ayudar a responder las preguntas. A ellos se les asignan una serie de preguntas (entre 3 y 10) que deben responder los días siguientes al examen MIR. Pueden tener blog propio o no. Los que tienen blog propio, suelen publicar en éste las respuestas a las preguntas del bloque que les ha sido asignado. Los que no tienen blog propio, publican las respuestas a las preguntas de su bloque en WikiSanidad o envían las respuestas a los administradores para que éstos las cuelguen.

2. Opositores que se ofrezcan a escanear su examen MIR y enviárnoslo en cuanto salgan de su examen. Sé, por experiencia propia, que una vez acabado el examen lo que menos apetece es mirarlo, y mucho menos escanearlo. Sin embargo, son estos opositores voluntarios quienes aportan la primera piedra para el proyecto: sin ellos no hacemos nada.

3. Voluntarios que se encargan de formatear WikiSanidad para unificar contenidos. Éste trabajo es tedioso, pero es el que proporciona el resultado final y el que hace que sea agradable de consultar.

Si te apetece colaborar en el proyecto en cualquiera de sus categorías, te ruego que respondas esta entrada de blog indicando cómo te gustaría colaborar en el proyecto y que envíes un correo para contactar contigo a proyectomir20@gmail.com.


Voluntarios del año pasado, por orden alfabético:

@ageoffamilia, @anmagach, @chikimary00, @cientounero, @dagmar96hours, @dawelian, @doctorajomeini, @drlison, @dra_jaurrigan, @dsantirso, @elenamoeba, @elloboiberico, @emilienko, @fingusmingus, @fjaviherrera, @fransanlag, @gangasmir, @goroji, Joan Boldú, @jokingonzalez, @jrlr, @jrmmontes, @juanovallesmd, @lamamapediatra, @laurarodellar, @madanielcalvo, @manyez, @matovarm, @mjalonso, @mondomedico, @monicamoro, @msconcu, @oscargorria, @pmerino, @psqpitusa, @rosataberner, @rubenpascual, @tomastoledo, @xavieralzaga, @zurbaran, @_moewe, @_rocioalma


Lista de voluntarios de este año:

Responden las preguntas:

Anatomía: Francisco del Castillo (@ageoffamilia) en “Age of familia“.
Anatomía Patológica: Joaquín González (@jokingonzalez) en “WikiSanidad“.
Anestesiología y Cuidados críticos: Ana González (@doctorajomeini) en “La doctora Jomeini” y Pedro Merino (@pmerino3) en “WikiSanidad“.
Aparato
Digestivo: Marina Solano y Raquel García (@rakaral) en “WikiSanidad“.
Bioética: Oriol Yuguero (@oyuguero) y Eduardo Gañán (@gatogaleno) en “WikiSanidad“.
Cardiología y Cirugía Cardiovascular: Julián Palacios (@ecjpr) en “Per Ardua Ad Astra“.
Cirugía general: Javier Herrera (@fjaviherrera) en “Tribulaciones de un cirujano“.
Cuidados paliativos: Antonio Gallardo (@anmagach) en “WikiSanidad“.
Derecho sanitario: José Luis de la Fuente (@joseldelafuente) en “WikiSanidad“.
Dermatología, Venereología y Cirugía Plástica: Rosa Taberner (@rosataberner) en “Dermapixel“, María José Alonso (@mj_alonso) en “Dermatología y más cosas” y Tomás Toledo (@tomastoledo) en “WikiSanidad“.
Endocrinología: María Tous (@doctoratous) en “WikiSanidad“.
Enfermedades infecciosas: Elena Sánchez (@elenamoeba) en “Practicando MIRicina“.
Epidemiología: José Joaquín Lora (@jjoaquinlora) y Esteve Fernández (@stvfdz) en “WikiSanidad“.
Estadística: Juan Ramón Lacalle (@jrlr) en “Malditas mentiras y estadísticas“.
Farmacología: Luis Carlos Fernández (@drlison) en “ImagineFarma“.
Genética e Inmunología: Daniel Pleguezuelo (@dawelian) en “Tolerancia y Destrucción“.
Gestión Sanitaria: Miguel Ángel Máñez (@manyez) en “Salud con cosas” e Iñaki González (@goroji) en “Sobrevivirrhhé“.
Ginecología y Obstetricia: Paula Argacha (@paulaargacha), Xavier López (@fxavierlopez) y María Gozalo en “WikiSanidad“.
Hematología: Maite Fábregas (@mondomedico) en “Mondo Medico“.
Medicina Preventiva: Javier Calvo (@javidoc1) y Esteve Fernández (@stvfdz) en “WikiSanidad“.
Microbiología: Francisco Javier Casas (@cientounero) en “Microbiología Clínica“.
Nefrología: Jaume Revuelto (@jau_RR) en “WikiSanidad“.
Neumología y Cirugía Torácica: Joan Boldú en “WikiSanidad“.
Neurocirugía: Liberto Brage (@Brage_neurosx) en “WikiSanidad“.
Neurología: Daniel Santirso (@dsantirso) en “WikiSanidad“.
Oftalmología: Rubén Pascual (@ocularistweet) en “Ocularis“.
Oncología Médica y Radioterápica: María Teresa Migueláñez (@msconcu) en “Carpe Diem“.
Otorrinolaringología y Cirugía Maxilofacial: Emilio Domínguez (@emilienko) en “Cómo convertirse en entrenador Pokémon“.
Pediatría: Manuel Silveira (@manolosilveira) en “WikiSanidad” y Amalia Arce (@lamamapediatra) en “Diario de una mamá pediatra“.
Psiquiatría: Beatriz Martínez (@beamnz) en “WikiSanidad” y Miguel Ruiz-Flores (@psqpitiusa) en “Psiquiatría Ibiza“.
Radiología: José Ramón Muñiz (@jrmmontes) y Andrés Alcaraz (@alcarazandres85) en “WikiSanidad“.
Reumatología: Xavier Alzaga (@xavieralzaga) en “WikiSanidad“.
Traumatología y Cirugía Ortopédica: Antonio Sánchez (@elloboiberico) en “WikiSanidad“.
Urología: Óscar Gorría (@oscargorria) en “Vocalía nacional de médicos en formación“.

Encargados de formatear el examen: Marta Trigo (@martrix3). Cristina Conde (@criscondediaz). Encarni Rey (@nkrni_88). Manuel Escobar (@manuel3m5i).

Voluntarios para formatear WikiSanidad: Diego Amez (@abreaun). Inma Díaz-Cano (@Ima_decece). Miguel Ángel Máñez (@manyez). Aitor Guitarte (@aguitarte). Fernando Roque (@blackzack2). Almudena Trinidad (@atrinid).

Otros voluntarios: Mònica Moro (@monicamoro). José María Romeo (@gangasmir). Miguel Ángel Tovar (@matovarm). Carlos Núñez (@carlosnunezo).

820

La etiqueta consiste en chaqueta oscura, gafas de sol y algo dorado.

La chaqueta simboliza que, aunque jóvenes, somos gente seria, no se vayan ustedes a pensar lo contrario. Las gafas de sol las llevamos como símbolo de la resaca económica o, tal vez, porque preferimos ver tras una lente oscura la negra realidad, para que contraste menos. El dorado es el toque cursi y, como tal, representa que si nos dejaran podríamos brillar con luz propia.

Es la indumentaria perfecta para olvidar por unos momentos el paro de algunos de mis amigos, la precariedad laboral de otros de ellos y la emigración de los últimos. Es la indumentaria perfecta para sentirse por encima de la corrupción impune, de la mediocridad de la clase política y de los abusos de los bancos. Es la indumentaria perfecta para sentarse delante de una pantalla y hacer un Rocky Horror Picture Show, hacer el salto temporal y volver a otras épocas doradas.

Es simplemente un salto hacia la izquierda,
seguido de un paso hacia la derecha.
Pon las manos en la cadera
y gira las rodillas hacia dentro.
Pero es el impulso pélvico
el que te conduce a la locura.
¡Hagamos el salto temporal otra vez!

819

Me parece un acto muy noble el que ha tomado esta mañana Cajasol al parar la construcción de la Torre Pelli.

Esta polémica torre, cuya altura planificada iba a ser dos veces la de la Giralda no ha estado exenta de conflictos desde su adjudicación. En un principio se le acusó de que destrozaría el “sky-line” de la ciudad de Sevilla, poniendo en peligro que nuestra ciudad continuara siendo considerada como patrimonio de la humanidad. Afortunadamente, el título, por ahora, no ha sido retirado. Otra queja común ha sido que la torre es estéticamente de gusto dudoso y que desentona con el resto de Triana. Y si ahora aparcar en Triana es un oxímoron (“aparcar en Triana” es tan absurdo como decir “la nieve negra”), ¿cómo lo haremos cuando haya un edificio de casi cincuenta plantas con todas las personas que vayan allí a trabajar buscando sitio para dejar el coche?

Pero la crítica más feroz ha sido hacia Cajasol. Que no estaba el horno para bollos, que hay muchos pobres en la ciudad a día de hoy y muchos emprendedores a los que apoyar antes que gastarse el dinero en un edificio de oficinas. Los ancianos de Sevilla miran a la Torre Pelli y piensan en por qué les dicen que no pueden vender sus participaciones preferentes del banco porque no tienen beneficios y, sin embargo, la torre sigue creciendo. Por eso a mí la torre cada día me gusta más: es un edificio histórico, una metáfora de nuestra época. Es la forma de decirle a nuestros hijos: eso éramos en el siglo XXI, hormigas bajo la vista de unos bancos que desatendían los problemas de la población y que sólo se preocupaban de intentar tocar el cielo.

Pero esta mañana, por orden de Cajasol, ¡la construcción se para! Dicen que están pensando quitarle pisos a la estructura para que no supere a la Giralda. Al parecer, aún se está a tiempo para que la demolición parcial resulte rentable. Las voces más críticas han comentado que bajan la altura de la torre porque Cajasol está en la bancarrota y no tiene dinero para acabarla. Los más confiados creen que, como el uno de enero Cajasol será finalmente absorbido por La Caixa, Cajasol ha querido tener un último detalle con los españoles del sur, que un día le dimos nuestro dinero a esta caja de ahorros, confiando en que sería utilizado para estimular la economía local.

Así, según los confiados, esos que siempre ven el lado bueno de las cosas y la botella medio llena, Cajasol deja de existir con un broche de oro: enmendar un error y utilizar sus fondos para otros fines que esperan que sean más éticos. No sabemos qué fines serán. ¿Apoyo al mediano y pequeño empresario? ¿Detención de las ejecuciones de hipotecas? ¿Obra social quizás?

Sí, Cajasol se marcha y parece que no nos dirá nunca por qué cuatro días antes de su extinción detuvo las obras de la conflictiva torre. Yo no me marcho sin decirles a ustedes una cosa en este 28 de diciembre: ¡Inocentes! ¡Inocentes!