@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

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Se desconvoca la huelga de los EIRes tras llegar a un acuerdo por ambas partes: no descontarán diez horas mensuales de guardias, sino que recortarán sólo 5, reconociendo las otras 5 como horas de formación.

Tras un proceso tan largo como éste de la huelga, que tantos residentes han vivido de forma tan intensa, los ánimos siguen caldeados. Existen voces que creen que la desconvocatoria era lo procedente, dado que el SAS ofertaba una buena negociación. Otras voces, sin embargo, opinan que debían de haber aguantado algo más para obtener una propuesta más justa. No faltan las críticas que dicen que se han rendido por argumentos puramente económicos cuando en principio la lucha era por una sanidad pública y de calidad.

Visto desde fuera, las cosas se ven de otra manera. Desde fuera, yo veo que se han conseguido muchas otras cosas que en principio parecen estar ocultas por la agitación del momento, pero que sin embargo están ahí. Bajo mi punto de vista, los diez logros subyacentes ocultos más destacados son los siguientes:

1. La instauración de un sistema democrático de toma de decisiones. Cada decisión de actuación y cada propuesta del SAS era comentada y votada por asambleas consultivas. ¿Cuándo se había visto esto antes? Tradicionalmente, en España, las decisiones las toman personas a las que votamos y que rara vez consultan a sus representados. El hecho de que toda decisión se sometiese a votación es para mi un gran éxito.

2. La negociación de forma independiente a los sindicatos. Los sindicatos son la herramienta legal para promover medidas para los trabajadores. En España, la gran mayoría de la población critica, con mayor o menor conocimiento de causa, una supuesta futilidad de los sindicatos para defender a los trabajadores. La huelga EIR se ha mantenido independiente de los sindicatos, mostrando una mayor efectividad para mover a un colectivo y para conseguir mejoras profesionales. Los sindicatos deberían estar avergonzados.

3. El fomento el uso de redes sociales como herramienta de debate. Cualquiera que siguiera Facebook durante los días de la huelga, podía comprobar cómo la red social ardía en comentarios. Twitter no llegó a la misma intensidad, pero sirvió de herramienta para alcanzar personalmente a los altos cargos de la Administración. Los residentes han conocido la utilidad de estas herramientas y ahora pueden seguir utilizándolas para fines similares o diversos.

4. La movilización de médicos adjuntos. Los médicos adjuntos no se han llegado a unir a la huelga, pero en hospitales grandes como el Virgen del Rocío de Sevilla o el Carlos Haya de Málaga, han tenido asambleas. Se desconoce qué medidas surtirán de estas asambleas o si ni siquiera saldrá algo pero la huelga EIR ha servido para impulsar el debate entre otros colectivos médicos.

5. El conocimiento de las estrategias de la empresa. El SAS se negó a negociar durante las semanas anteriores a la convocatoria de huelga. Una vez convocada la huelga, se quejó de que le había cogido por sorpresa. Pidió un voto de confianza para las negociaciones, los EIRes aceptaron y la huelga quedó temporalmente suspendida. Entonces el SAS contraatacó negando las vacaciones de Navidad. Los EIRes ahora saben cómo las juega su empresa.

6. La comprobación del poder de manipulación de los medios de comunicación. Siempre hemos aceptado, indebida y sumisamente, que los medios de comunicación están manipulados. Con la huelga EIR, millares de médicos han visto como los medios de comunicación han manipulado la noticia con fines políticos y populistas: algunos medios la han ninguneado; otros la han ensalzado con mentiras y otros la han criticado duramente. Pocos han sido los que se han preocupado por recoger la motivación que tenía un EIR medio para ir a la huelga. Desde la huelga EIR, he aprendido que los medios no son una fuente fiable para juzgar las huelgas de otros colectivos, ya sean basureros o controladores aéreos.

7. La pérdida del miedo a las represalias personales. Decenas de jefes de servicio y directores médicos han sido denunciados por coacción a la huelga o esquirolaje interno. Los EIRes que han denunciado volverán de la huelga a sus servicios, puede que siga el temor a la represalia, pero ha habido mucho de valentía en ellos.

8. La denuncia en voz alta a la politización de la Salud. Que la Salud está politizada es comentado por todos. La conveniencia de este hecho está en entredicho. Durante la huelga no han sido raro que se discutan si las personas que ocupan determinados cargos, con nombres y apellidos, son las más adecuadas y preparadas para desempeñarlos. Que los EIRes, que son el futuro de la Salud española, se planteen la organización del sistema está muy bien.

9. El sentimiento de sensación de grupo y las ganas de cambiar el mundo en los jóvenes médicos. Los grupos motivados pueden ser peligrosos, puesto que sus acciones se les pueden ir de las manos en medio de la euforia. Pero prefiero los grupos motivados a los grupos sumisos. Lo ideal sería el término medio pero, si éste no es posible, que se incline la balanza hacia el activismo.

10. Tener voz en la toma de decisiones dentro del SAS. El SAS se ha comprometido a consultar a los EIRes ante la toma de nuevas medidas. A pesar de cómo esta organización se ha comportado durante la huelga, los EIRes le han concedido de nuevo confianza. Ahora sólo tienen que no dejarse abatir y continuar luchando por lo que creen que es justo.

Ayer le comentaba a una antigua compañera que la huelga EIR es como si Pulgarcito se hubiera enfrentado al dragón de dos cabezas y hubiera podido cortarle sólo una. Puede que los resultados parezcan pocos, pero es que Pulgarcito no puede olvidarse de qué él era muy pequeño y su enemigo muy poderoso.

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Capítulo 2×12

-¿Y el contrato está bien?
-Está bien. Está bien. Desde luego está mejor que cualquier cosa que pudiera haber encontrado por aquí.
-En una ciudad nueva, en un país nuevo.
-¿Te enfada eso?
-Me alegro por ti. Pero me enfada la situación. Me enfada que uno de los mejores expedientes de nuestra universidad se tenga que ir, tenga que emplear su talento para el bien de otros; que la educación que se invirtió en ti no la vayamos a disfrutar.
-Pero es lo que hay hoy en día.
-Ya.

Silencio.

-El club de entrenadores Pokémon no va a ser lo mismo sin ti. ¿Quién se encargará ahora de los Pokémon de agua?
-Pero el club puede seguir abierto por internet. Eso no tiene por qué cambiar.
-No es sólo el club, es todo lo que ha conllevado el club en estos… ¿cuántos? ¿cinco años? ¿Te acuerdas de cuando te enseñé a nadar? No era admisible que un experto en Pokémon de agua no supiera nadar.
-Ni la cantidad de fotos que nos hemos echado después de los combates para que las publicaras en el blog en los lugares más inverosímiles de la ciudad.
-¿Y de la época de Perdidos? ¿Cuando nos hicimos los polos de la iniciativa Dharma?
-O de cuando vimos la saga de Harry Potter.
-Ni de tu apoyo mientras que yo estudiaba el MIR.
-Ni de cuando programamos juntos el blog sobre energías renovables.
-O de las noches de verano en la Alameda resolviendo problemas de matemáticas.
-El Evento Blog España, el MangaFest,…
-Los días de discotecas hasta las tantas.
-Cuando trabajaba dando clases de Step y os colaba en el gimnasio.
-Cuando te llamaba a las tantas de la noche porque me remordía algo en la conciencia.
-Los correos sobre dudas médicas.
-Y todo eso se acaba porque aquí no hay trabajo para ti. Por esta jodida crisis de la que no tenemos culpa ni tú ni yo.

Se marchó por una de las bocacalles de la Alameda, con su Magikarp y su Staryu. Era una noche fría y húmeda de invierno. Te vamos a echar de menos, Vientoblanco.

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Capítulo 2×11

Dentro de nuestro viaje por Hoenn, ya era hora de despreocuparse por unas horas de crisis, huelgas y consejerías. Para ello, me dirigí, junto con otros entrenadores de la región hacia el sur, hasta llegar a Ciudad Férrica con motivo de la 1ª edición del campeonato Pokémon del Mangafest.

Allí estábamos un total de 64 entrenadores para disputar el título de campeón local y coincidimos varios entrenadores de Kanto, como Vientoblanco, de Ciudad Celeste, o Giz, de Pueblo Paleta. También se unieron otros entrenadores de Hoenn, como Blanca, de Pueblo Lavacalda, o Fidel, de Pueblo Pardal. Y tampoco faltaron viejos conocidos, como Aru, de Pueblo Azuliza; Jonathan, de Ciudad Fayenza; Vicen, de Ciudad Olivo o Moira de Ciudad Engobe.

Se trataba de una elimatoria a través de combates de seis contra seis. Para eso, yo preparé a mi equipo clásico, sustituyendo a mi Gloom por un Krookodile, dado que Gloom no había evolucionado completamente y adolecía de muchas debilidades.

El primer combate lo realicé con una chica joven, llamada Sara. Mi primera sorpresa fue que, en un combate seis contra seis, no se puede elegir al Pokémon inicial, saliendo por error mi Porygon-Z, una de mis últimas bazas. No obstante, fue una sorpresa afortunada, porque Sara sacó un Dragonite. Mi Porygon-Z conoce rayo hielo, ataque frente al cual Dragonite posee una debilidad doble, por ser dragón y volador. Dragonite no aguantó el primer asalto. Tras varios cambios por parte de Sara, saqué a mi Krookodile y, utilizando el afilagarras, potencié mi ataque. Krookodile debilitó a cuatro de sus Pokémon, a un Tyranitar entre ellos y, gracias a su habilidad autoestima, se convirtió en una máquina difícil de parar. Sú último recurso fue un Emboar. Ese detalle me gustó: se veía que Sara estaba jugando con su Pokémon starter. Sin embargo, fue incapaz de resistir el ataque terremoto de mi Heracross. Gané el primer combate por 5 a 0 y pasé a la siguiente ronda.

 

 

El segundo combate fue contra un adolescente llamado Guillermo. Yo ya había corregido el error de sacar primero a mi Porygon-Z y comencé con mi Crobat. Sin embargo, Guillermo me sorprendió con un Weavile. Weavile es uno de los pocos Pokémon más rápidos que Crobat. Weavile comenzó utilizando una mofa, enfadando a mi Crobat e impidiéndole utilizar su rayo confuso. Crobat aguantó poco los ataques de hielo de Weavile y saqué a mi Swanna. Guillermo cambió a Weavile por Espeon. Decidí continuar con mi estrategia de “annoyer” enamorando al Espeon, dado que mi Swanna es hembra y su Espeon era macho. Error. Olvidé que la habilidad oculta de Espeon es Sincronía, por la cual Espeon dejó de estar enamorado y enamoró inmediatamente a mi Swanna. Tras debilitar a cuatro de mis Pokémon, mi Chandelure debía enfrentarse a su Jellicent, pero debido a la superioridad del agua frente al fuego, decidí rendirme y perdí el combate 6 a 2.

 

 

En resumen, estuvo muy bien. El nivel era alto y me sentí orgulloso de pasar a la segunda fase. También me gustó perder contra un equipo justo y sin Pokémon legendarios. Espero que éste encuentro sea el primero de muchos.