@Emilienko Cómo convertirse en entrenador Pokémon

Miopía

12.03.2007


Bienvenido al maravilloso mundo del miope.

Hace más o menos un mes fui a la óptica para adquirir el pack de gafas de pasta de moderno de mierda + repuesto de lentillas para los próximos seis meses. Cual es mi sorpresa cuando abro la lentilla izquierda y descubro que si bien con ella tengo una buena visión, veo borrosas las letras y las señales de tráfico (y todos sabéis lo terrible que sería dejarme conducir con mala visibilidad).

Así que esta mañana he ido a la óptica, y la chica, que es un encanto, me ha cambiado la lentilla. Ahora tengo una visión de puta madre. Al parecer la lentilla estaba defectuosa… y yo creyéndome que estaba cayendo en un síndrome de conversión con la visión de mi ojo…

¿Nunca más?

11.03.2007


Llevaba tres semanas sin comer chocolate. Tres semanas en las cuales, como por casualidad, había mejorado bastante de mi acné. Vale, mi acné es muy leve, pero está ahí. Y no lo quiero para nada.

Volviendo al tema: tres semanas sin chocolate y con ganas de mirarme al espejo. Pero ayer por la noche no salí. Y fui débil y para cenar comí de postre una onza del chocolate de la foto. ¿Resultado? Como por arte de magia esta mañana despierto con cinco nuevas pústulas (granos) en la frente. Con lo cual demuestro qué es mentira eso de que la dieta sólo influye un 10% en el acné (de clase de Dermatología).

Y muchos os preguntaréis por qué en vez de privarme de tal placer como el chocolate no recurro a las tetraciclinas o mejor aún a la isotretinoína… pues la verdad es que paradójicamente no me gusta tomar pastillas, especialmente si se trata de medicamentos liposolubles como el segundo (no me preguntéis por qué, es muy freakie).

Ahora sin chocolate, ¿cuál va a ser mi sustituto del sexo?

Bajo el Ángelus

10.03.2007


Cuando voy a estudiar los sábados a la biblioteca del Rectorado me fijo en éste león. Está sobre la puerta del Ángelus, sobre un cartel esculpido en piedra que dice “Fábrica de Tabacos”. Bueno, pues siempre me fijo en este león de piedra porque lo mismo que hace él con el motivo esculpido me gustaría hacer a mí con los apuntes que tengo ese día que estudiar: romperlos.

¿Por qué un motivo así en un edificio del siglo XVIII? Ni idea. A lo mejor es que es posterior a la construcción del edificio. O a lo mejor es que antes estaba tranquilito posando y desde hace unos años le han desquiciado por delante el lamentable estado de la calle San Fernando y por detrás la política universitaria del Ilmo. Sr. Rector.