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Como un gran número de lectores de este blog llegan a él buscando en Google información acerca de la migraña vestibular, me siento en el compromiso de hablar un poco de ella. Lo primero que quiero decir es que éste es un blog personal y que, aunque su autor es médico, la información que voy a dar no debe servir ni para diagnosticarse ni para comenzar tratamientos por cuenta propia.

Este invento de la migraña vestibular, una mezcla de dolores de cabeza y mareos, no es nada nuevo. Las historia de la migraña se remonta a la antigüedad, así como el dato de que en las crisis de migraña pueden aparecer mareos. Lo que sí ha cambiado ha sido la forma de orientar la enfermedad.

Clásicamente, los otorrinolaringólogos nos dedicamos a estudiar a los pacientes que sufren de vértigos y mareos. Así, hemos identificado numerosas enfermedades que causan con estos síntomas. Los neurólogos, por su parte, diagnostican y tratan a las personas que sufren de dolores de cabeza y saben que no es raro que aquellos que sufren de migraña tengan vértigos y mareos también.

Sin embargo, a ninguno de los dos especialistas se nos había ocurrido que en las personas que sufren de migraña vestibular, el mareo y el vértigo pudieran tener una intensidad tan alta que el dolor de cabeza pasara a ser de menor importancia. Por tanto, el paciente con migraña vestibular suele consultar a un otorrinolaringólogo por una dolencia que no aparece en los manuales más clásicos de nuestra especialidad; nos volvía locos hasta hace poco, porque presentaba un cuadro que no casa claramente con ninguna de las enfermedades del oído.

No fuimos educados para preguntar por la presencia de cefaleas en la historia clínica y bastaba con que el paciente refiriera algo de alteración auditiva para que fuera clasificado como síndrome de Méniére con presentación atípica. Gracias a los avances de la Medicina, hoy sabemos que la migraña vestibular, así como sus variantes, son bastante más comunes que el síndrome de Ménière.

A pesar de esto, el diagnóstico de migraña vestibular no es sencillo por cuatro motivos. En primer lugar, el diagnóstico de migraña vestibular es de descarte; es decir, para establecerlo es necesario descartar antes otras muchas causas de vértigo. En segundo lugar, no es raro que la migraña vestibular se presente en combinación con otras causas de vértigo que haya que tratar. En tercer lugar, los hallazgos exploratorios y los resultados de las pruebas complementarias pueden ser muy variados: en algunos pacientes las pruebas complementarias son normales; en otros, aparecen hipofunciones vestibulares o nistagmos variopintos. En último lugar, y tal vez ésta sea la razón más compleja para el diagnóstico, cada migraña es única y cada paciente utiliza sus propias palabras para intentar describir unas sensaciones con un gran carácter subjetivo y personal.

Afortunadamente, existen tratamientos disponibles para esta dolencia. Lo ideal es que el tratamiento se realice en un equipo multidisciplinar, en el que toman parte un neurólogo y un otorrinolaringólogo. El neurólogo es el encargado de estudiar si merece la pena establecer una profilaxis de migraña y de decidir cuáles son los fármacos más adecuados tanto para dicha profilaxis como para las crisis. El otorrinolaringólogo por su parte, debe comprender cómo el vértigo y el mareo afectan al día a día, estudiar si el paciente es candidato a tratamiento rehabilitador y prescribirlo si es necesario.

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  1. BlackZack dice:

    Ains, cómo disfruto las entradas divulgativas. Por muy blog personal que sea, me parece un lujo poder leer explicaciones de gente que está en contacto directo con la materia en cuestión y además, como bloggero, puede hacer esa información más cercana.

    Yo de migrañas y vestíbulos entiendo lo justito para un estudiante de 6º (gracias a esta entrada algo más que hace unos minutos), pero sí me he fijado en una cosa: Durante mucho tiempo, los estudiosos de las distintas patologías que pueden aquejar al humano han querido clasificarlas con un nivel de especificidad tremendo, cuando al final muchas veces hay cosas que son parte de la expresividad variable de un proceso idéntico o, si no, más que comparable… ¿Realmente es útil el clasificarlo todo en compartimentos tan estancos? :P

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